Todas las entradas de: Mar Vázquez Lorca

Asesora en Comunicación Pública y Política. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster en Comunicación Institucional y Política de la Universidad Carlos III, Unidad Editorial y Cremades Calvo & Sotelo. Dircom de mcomunicación

Cuestión de telegenia, cuando no sólo se ganan mentes, sino también corazones

La democracia de la imagen política, aquella que desde hace años se cuela en nuestros hogares principalmente a través de la televisión y ahora más que nunca, a través de las redes sociales, adquirió importancia un día de 1960 cuando en el primer debate político televisado de la historia, el joven demócrata John F. Kennedy derrotaba al republicano Richard Nixon, un veterano político y, hasta ese momento, claro favorito para ocupar la Casa Blanca en aquellos comicios.
Lo paradójico fue que los ciudadanos estadounidenses que habían seguido el debate por radio dieron por vencedor a Nixon, mientras que los que lo habían hecho por televisión, se decantaron claramente por el Kennedy. Y es que uno de los secretos mejor guardados de aquel momento fue la trascendental influencia que tuvo la estrella cinematográfica Peter Lawford, cuñado de Kennedy, lo que propició que el grupo se interesase por el asunto y se convirtiera en responsable indirecto de lo ocurrido en aquel plató de televisión. (T. Clarke)
Ellos conocían de sobra hasta dónde llega la influencia de la imagen de los actores de cine en la sociedad, e intuían que parte del futuro de la política pasaba por este hecho y avisaron al joven Kennedy de la importancia de saber estar ante las cámaras. Y para demostrárselo, le sometieron a un curso intensivo de presentación y posado. Le obligaron a ensayar durante días las miradas y las pausas en el lenguaje, lo que le permitió dominar los tics verbales y rentabilizar sus mejores ángulos de cámara.
Un momento que, además de marcar el comienzo de la telegenia electoral, sirvió para que la clase política comenzase a entender que los que hasta esos días se habían desenvuelto bien entre los mítines, la prensa y la radio de la época, debían reconvertir su atención y centrar más su interés en esa imagen conformada por los nuevos medios de comunicación de masas.
Desde 1960 ha pasado tiempo y la telegenia pública y política es una realidad consolidada. Un ejemplo que nos encanta contar a los consultores (confesémoslo): en 1981 el publicitario francés Jacques Séguéla le serraba los colmillos, literalmente, al candidato socialista François Mitterrand para eliminar su sonrisa vampiresca y presentarlo visualmente como la fuerza tranquila. Una tranquilidad que le permitió presidir la V República Francesa durante algún que otro año (14).
Y continuando esta tendencia, según las sociedades se han ido desarrollando y las nuevas tecnologías han impuesto lo visual sobre lo oído y escrito, la imagen se ha convertido en uno de los principales factores de valoración política originando que la apariencia, los gestos y los modos de los políticos, se hayan convertido en aspectos de notable influencia en las conductas de los electores.
  
La razón es simple, vivimos, opinamos y decidimos en la cultura de la mirada, uno de los sistemas fundamentales de relación, lo que ha provocado que la imagen haya adquirido un especial significado como determinante de ciertos estados de opinión.
Una sociedad que obliga a que los gestores de ésta, los políticos, transmitan una personalidad gratificante que evoque orden, autoridad, estabilidad, y eficacia. Y en eso reside la formación de la imagen pública y política.
Conviene comentar algo sobre la comunicación verbal, esto es, sobre lo que cada político dice, y cómo lo dice, y su influencia en la imagen final. Pero, por un lado el espacio manda y, por otro, hay que destacar que, en contra de las creencias comunes, este tipo de comunicación no influye tanto como parece.
Fotos: Instagram.com/jfk_lover_

 

Porque en las propuestas que los partidos hacen para los convencidos o semiconvencidos, que son a quienes les interesan las palabras, es decir, el discurso en sí, únicamente influye en torno al 10 por ciento, mientras que lo visual (actitudes, lugares, gestos, vestuario y lenguaje corporal) lo hace en torno a un 50 por ciento. El porcentaje restante se corresponde con el paralenguaje (forma de hablar, de expresarse, tono, inflexión…). Y, por encima de todo, la imagen del partido y las circunstancias coyunturales. Por lo que hay que seguir creyendo eso de que, al menos en política, la mayoría piensa con los ojos. 

A mi también me gustaría ver a Mariano Rajoy por una vez con la camisa remangada

Foto: EFE
Foto: EFE

He escuchado a Manuel Campo Vidal decir que no es fácil reunir un plantel de comunicadores desafortunados tan nutrido como el que exhibe el Gobierno. Se refería a los ministros y portavoces del Gobierno de Mariano Rajoy, más concretamente a Cristóbal Montoro o Luis de Guindos.

Cada vez resulta más evidente (y Mariano Rajoy lo está aprendiendo a base de sudor y lágrimas) que gobernar es, ante todo, comunicar.

A un año y medio de gobierno, poco a poco, Mariano Rajoy, ha ido ideando un espacio comunicativo de crisis y dificultades. Altibajos temporales de unas horas en los que, Mariano Rajoy ya no promete acabar con el paro, ni tampoco salir de forma inmediata de la crisis económica, financiera y social que nos atraviesa. “No hay varitas mágicas para salir de la crisis”, nos dice de vez en cuando. “Es verdad que las medidas que estamos tomando hacen daño a la gente, a mucha gente. Son difíciles de explicar, son difíciles de comprender. Yo soy absolutamente consciente de eso y lo somos todos en el Gobierno. Pero son absolutamente imprescindibles. Créame, que si no, no las tomaríamos”, es un ejemplo de Comunicación Política del jefe del Ejecutivo siendo a la vez comunicativamente ausente.

Situación extraña, insostenible, ciertamente. El Gobierno está desarrollando una estrategia de comunicación de sus decisiones más importantes, y asimismo, las más duras en repercusión social, basada en la ambigüedad o en restar importancia a los propios anuncios. Un buen ejemplo de ello es la confusión que generó Luis de Guindos al comunicar la subida del IVA que se produciría en 2013. Hasta tal punto, que no pronunció la palabra“IVA” y que los periodistas tuvieron que preguntarle después para confirmar si lo que habían escuchado correspondía a un aumento de este impuesto.

En el fondo, la cuestión, planteada en el ámbito de la comunicación política no es el lograr una comunicación libre de distorsiones y coacciones, sino el transformar el poder social en poder comunicativo y el poder comunicativo en poder político. Si el gobierno asumiera este reto, se ubicará en un nicho, que por ahora está casi vacío.

Por lo que, casi tod@s coincidimos en que éstos son los diez errores en comunicación del Gobierno de Mariano Rajoy. Diez errores que como decimos, no le hacen quitarse la chaqueta, remangarse la camisa en ningún momento:

•No tiene una estrategia a largo plazo: Todos coincidimos en que se está actuando a corto plazo e improvisando. Una antiestrategia, con mensajes cruzados y que son fruto de la descoordinación ya que es evidente que no existe coordinación interministerial y de éstos con Moncloa ni, sobre todo, coherencia en las medidas y eso provoca en el elector una confusión que difícilmente se puede invertir.

•Falta explicación, falta comunicación: Sólo él puede rellenar los huecos y debe comparecer inmediatamente ante los medios de comunicación (en múltiples formatos: rueda de prensa, entrevistas, coloquios con periodistas…) y no huir de ellos, lanzando su mensaje de responsabilidad ante una situación tan grave. Cada día que pasa sin hacerlo es una grieta más en su credibilidad, en nuestra confianza hacia él.

•No hay concreción, sino confusión: De todas las medidas que se han insinuado en lo que va de legislatura, la mayoría sigue en el aire sin detallarse. Como la anunciada, tres veces, ley de apoyo a emprendedores o una posible subida fiscal a las rentas altas. Todas estas recetas sobrevuelan la opinión pública, hacen mucho ruido y crean confusión. Algo peligroso cuando España está en el ojo del huracán.

•El presidente no ha dado la cara: Este presidente ha seguido la fórmula de la avestruz y, en lugar de afrontar la situación, ha escondido la cabeza. Desde Moncloa se cree que en este momento de debilidad extrema de la figura del presidente hay que blindarla, sacarle de los medios, protegerle. Sin embargo, no hay peor decisión que esa en estos momentos.

•Delegar explicaciones en la Vicepresidente Soraya Sáez de Santamaría. Hay situaciones tan importantes en las que no hay vicepresidentes que valgan:  los ciudadanos necesitan escuchar a su presidente, con la camisa remangada, explicando una a una las medidas. Además, ministros como Cristóbal Montoro o Luis de Guindos no perciben la importancia de la opinión pública, son burócratas, con mucha voluntad pero nada más y no se plantean cómo va a recibir la gente las noticias, o lo que es lo mismo, no entienden de comunicación (ni quieren).

•Sin opinión pública: Los recortes generan un gran desconcierto porque irrumpe en el corazón de la opinión pública como un elefante en una habitación. Por este motivo, cuando los bancos centrales van a subir o bajar los tipos de interés se despliega meses antes una estrategia dirigida a informar de esta posibilidad y así reenfocar la situación.

•Fatídica puesta en escena:Un presidente, una imagen, en parte fuera de sí, lo contrario a una imagen de un capitán de barco que sabe dónde nos lleva.

•Falta de estrategia de comunicación de crisis: Mariano Rajoy ha debido y debe de tomarse más en serio la comunicación que en época de crisis es especialmente importante y diferente de cuando todo va bien. El presidente se ha dado cuenta de todo esto tarde y cuando empieza la cosa a pudrirse es muy complicado recomponerlo. El liderazgo se confirma en épocas difíciles y no en bonanza.

•Mariano Rajoy asociado a mensajes negativos: En los últimos meses y tras estos acontecimientos, el nombre del presidente se ha centrado en los mensaje negativos, como ya ocurrió en la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero.

•Imagen constante de incertidumbre (Dar la sensación constante de pérdida de control de la situación): Los expertos consideran que el resultado de todos estos errores de comunicación es que en la opinión pública ha calado la sensación de que el Gobierno no controla la situación. Y, esa incertidumbre, además de pasarle factura electoralmente, tiene mucho impacto en el futuro de la economía española. Y esta política de comunicación tan caótica está poniendo en peligro la credibilidad de España como país.

Nuestra obsesión por el flequillo (de Michelle Obama)

¿Por qué todo el mundo está obsesionado con el flequillo de Michelle Obama? ¿Por qué, incluso, está obsesionado (el equipo de) su marido? Aquellas que optamos en otoño de 2012 por ponernos maxi flequillo nunca pensamos que la Primera Dama de Estados Unidos, Michelle Obama, también había pensado en la misma idea.
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Lo cierto es que ya hemos visto estos días atrás, que el peinado de la Primera Dama tuvo su propia parodia en la cena de corresponsales de la Casa Blanca celebrada en Washington en la noche del pasado sábado. Este “delirio” mediático que ha desatado el maxi flequillo de Michelle Obama quedó perfectamente maridado con el periodismo y la política y que cada año pone a Washington en el mapa de las alfombras rojas made in Hollywood y que se expandió bajo los hashtags #NerdProm y#WHCD.
No ha sido casualidad que el propio Presidente Barack Obama, durante la cena, mostrase fotomontajes de cómo sería su vida con flequillo: “para dar aire fresco a mi segundo mandato decidimos echar mano de alguno de los trucos de Michelle”. Pero estas palabras del presidente sólo han hecho oficial lo que todo el mundo pensaba: el flequillo de Michelle Obama es el sustituto de los brazos de Michelle Obama.
Pero este “delirio” de los medios de comunicación, por el flequillo de Michelle Obama, ya viene de lejos. Todo empezó el pasado 19 de febrero, cuando cumplia 49 años y lo celebró inaugurando su cuenta oficial de Twitter: @FLOTUS (acrónimo de First Lady of The United States). El terremoto mediático comenzó a media tarde, cuando desde su cuenta se tuiteó una foto de la Primera Dama con su nuevo peinado. Las redes se volvieron locas, literalmente. Entre algun@s, la presentadora de Talks Show (y compi de flexiones de la Primera Dama estadounidense en la televisión), Ellen DeGeneres, quien intercambió tuits con @FLOTUS al respecto.
Pocas horas después, el Presidente Barack Obama, declaró ante la prensa lo encantado que estaba con el peinado de su mujer. La Primera Dama bromeó sobre el tema y lo atribuyó a una crisis de edad. Pero los analistas ya interpretábamos su maxi flequillo como un movimiento crucial de nuevo rumbo y visión, realizado tres días antes de que el presidente tomase posesión de su segundo mandato. Si yo misma lo hice para entrar con “buen pie” o “nuevo pie” en los 26, ¿por qué ella no pensó algo así sólo que con el mandato de su marido?
Lo obvio es que no es un flequillo cualquiera sino el flequillo de una mujer que cuenta con una aprobación del 73% entre los estadounidenses (supera en un 20% a su marido) y que pese a su potente currículum realiza básicamente actividades que se esperan de una Primera dama (la lucha contra la obesidad infantil o las ayudas a las familias de los militares ex combatientes).
El “aire fresco” que el presidente destacó desde el primer momento sobre el flequillo de Michelle no es baladí. Ya lo resumió el Washington Post, a propósito de la obsesión por Michelle entre los estadounidenses: “Temiendo que la Casa Blanca haya cambiado a su marido, necesitamos saber que todo esto no le ha cambiado a ella. Esta situación obliga a Michelle Obama a cargar con el peso de lo que Barack Obama fue alguna vez, así como con el de sus propios fallos. A donde no llega POTUS (el acrónimo del Presidente de los Estados Unidos en inglés), se espera que Michelle recomponga rápidamente sus pedazos”.

Creo que tod@s pensamos lo mismo. Nunca unos mechones de pelo habían sido tan efectivos en comunicación política. Eso sí, siempre con estrategia, como debe de ser.

¿Cómo ha cambiado internet la forma de comunicar nuestro relato?

StoriesCuenta Antonio Núñez en su libro “Será mejor que lo cuentes” que un relato no es una anécdota, un chiste recreativo o una mera leyenda. “Un relato es una herramienta de comunicación estructurada en una secuencia de acontecimientos que apelan a nuestros sentidos y emociones. Al exponer un conflicto, revela una verdad que aporta sentido a nuestras vidas”.

Se trata de comunicar tu visión. ¿En internet 2.0? ¿Ha cambiado nuestra forma de construir y comunicar nuestro relato político?

Es una obviedad que la aparición de Internet 2.0 y el crecimiento exponencial de nuevos emisores, medios y mensajes ha creado un ciudadano saturado ante la nueva avalancha de información. Según el barómetro internacional Edelman de Confianza, los ciudadanos desconfían cada vez más de las instituciones y medios de comunicación tradicionales para en cambio, depositar su confianza en las personas cercanas a sus redes sociales.

Ahí es donde surge la oportunidad para reconsiderar la eficacia de la comunicación política y relato 2.0. Barack Obama acaba de crear una microsite donde inmigrantes residentes en Estados Unidos narran su relato vital y personal.

Este tipo de información y comunicación que no se encuentra presente en los medios masivos, nos ofrece tres nuevas ventajas que multiplican su eficacia en este nuevo escenario comunicativo. La primera, gracias al mencionado desplazamiento de la confianza en los medios de  comunicación tradicionales, nuestra red de colaboradores en internet, clientes y stakeholders cuenta con más credibilidad que ningún otro emisor, medio o soporte para hablar de nosotros o difundir nuestro mensaje. En segundo lugar, nuestra red de colaboradores tiene mucha mayor capacidad de impacto numérico que nunca, gracias a la capacidad de difusión y la libertad que aportan las nuevas tecnologías de comunicación de Internet 2.0. Por último, gracias a la profesionalización del storytelling podemos lograr que los relatos personales sean coherentes y refuercen nuestro relato institucional y político.

Y no sólo de Barack Obama y política vive el hombre. El FC Barcelona ha narrado entorno a la figura de Tito Vilanova y su lucha contra el cáncer, un relato de superación y fuerza colectiva que traspasa la frontera del deporte. Éste video realizado por el club, es el mejor ejemplo de relato grupal. “Tu lucha es nuestra fuerza”.

Es la fuerza del relato, un revulsivo para la cultura grupal porque una comunidad con relatos compartidos aumenta sus probabilidades de vivir y trabajar con un objetivo común.  Son los llamados relatos personales, y gracias al storytelling tenemos la oportunidad de sistematizarlos.

Estos son los cuatro relatos que todos debemos poder narrar:

1. ¿Quién soy yo?

2. ¿Para qué estoy aquí?

3. Un relato visionario

4. Los valores en acción

¿Está satisfecho el presidente del Gobierno con casi 6 millones de parados? #DEN2013

Ayer, horas antes de comenzar el Debate sobre el Estado de la Nación, apuntábamos “Qué hay que esperar del I Debate sobre el Estado de la Nación de Mariano Rajoy”.

Foto: vídeo RTVE

A estas horas, ya hemos escuchado la esencia del discurso del presidente y los demás grupos parlamentarios, especialmente los de la oposición más directa al Gobierno por eso aquí no se va a resumir ninguna intervención. Mi propósito es centrar el análisis en si a Mariano Rajoy le ha salido bien la jugada de no hablar de la realidad y de anunciar medidas que hace un año anunciaron y que aún no han llevado a cabo, y no sólo eso, la presentan como novedad.

Cada vez resulta más evidente que gobernar es, ante todo, comunicar, de ahí que el gobierno se caracterice en la actualidad más por ser un vínculo y enlace que una entidad ejecutiva; de operador, ya que el gobierno está comenzando a ser rector y no facilitador y la palabra empatía tiene como uno de sus significados el sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

I Debate sobre el Estado de la Nación para Mariano Rajoy como presidente: No realista y sin autocrítica

Creo que ya lo he dicho antes, hay un dicho que asegura que la diferencia entre un pesimista y un optimista es que el pesimista es un optimista bien informado. Pero, entre los optimistas hay varias clases. Desde el que se considera optimismo normal, hasta el optimismo empedernido.

Desde que llegó a La Moncloa, Mariano Rajoy ha tenido un mensaje optimista centrado en la fortaleza de España. Sí, porque él afirma la solidez de España y todas esas frases hechas (mal hechas) que requiere el guión del relato para que no cunda el pánico. Pero cuando se confunde deseos con realidad, se exagera el optimismo y se limita a tener un comportamiento pragmático y no realista.

No realista y sin autocrítica, es lo que más he escuchado después de la intervención de Mariano Rajoy de hora y media durante la sesión de la mañana. Pero esto se debe por el simple hecho de que el partido del Gobierno ha enfrentado al corazón de su propio electorado: la clase media que cotiza en el IRPF o los que tienen rentas del capital. Además, el recorte profundiza la recesión. Entonces, ¿dónde está la luz al final del túnel?. La herencia recibida es un argumento que tiene poco recorrido y Rajoy ya ha empezado a quemarse aunque inconscientemente lo siga utilizando hasta el día de ayer.

En cuanto a las palabras fetiches de Mariano Rajoy desde la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados, quedó evidente “España”, una palabra que ha estado presente en su discurso en hasta 48 ocasiones. Le siguen “gobierno”, repetida en 34 ocasiones, “reforma”, repetida 30 veces, y “empleo”, que salió de los labios de Rajoy en 29 ocasiones. Sin embargo, sólo ha hablado de sanidad en una ocasión durante su

primera intervención en el Debate sobre el estado de la Nación, para hacer alusión a las ventajas que ha supuesto el plan de pago a proveedores. Curioso (y preocupante) pero bastante revelador en cuento a intenciones.

El relato, los discursos grandilocuentes y llenos de arengas para intentar generar optimismo, hoy no valen. La realidad española es tan dramática que hacen falta hechos y gestos que demuestren que el PP y este Gobierno ha merecido el voto de casi once millones de españoles. Hasta ahora, este modo de proceder no irradia convicción alguna. Es más, la torpe gestión del tema de la enésima reconversión del sistema financiero, particularmente lo de Bankia, ha desdibujado la escasa confianza que pudiera quedar en la marca España. Y eso sí es realidad. Otra realidad es que ya no gustamos, ya no vendemos, ya no resultamos convincentes, ya no atraemos, ya no enamoramos. Ya no hay confianza. Y sin confianza ¿qué queda?.

Qué hay que esperar del I Debate sobre el Estado de la Nación de Mariano Rajoy #DEN2013

Foto: eldiaadiarioarticulos

Un año y dos meses después de legislatura, y horas antes de su primer Debate del Estado de la Nación (#DEN2013), el presidente Mariano Rajoy (@marianorajoy), comunicaba que durante la jornada del debate anunciaría en la cámara un “potente” plan para reactivar la economía. Lo que viene a ser crear expectativas en política pero como el cuento del pastor, con tanto decir que viene el lobo, terminan no creyéndote. Sin credibilidad no hay confianza, lo siento.

Pero antes aclaremos qué supone un Debate sobre el Estado de la Nación. Consiste en hacer una evaluación y es el Gobierno es el que se examina a través de su presidente(#examenaRajoy), que se enfrenta cara a cara con los portavoces de todos los grupos parlamentarios. Y esa evaluación del primer año de legislatura se centra en lo económico, en lo social y en lo político, aunque sin duda el máximo interés radicará en el duelo entre Rajoy y
Rubalcaba, para ambos primer debate, uno como presidente y otro como jefe de la oposición.

Desde que Felipe González lo instaurara en 1983, en la II Legislatura, el Debate sobre el Estado de la Nación ha tenido lugar 22 veces, es decir, todos los años excepto aquellos en que acababan de celebrarse elecciones generales o estaban convocadas: 1986, 1990, 1993, 1996, 2000, 2004, 2008 y 2012. Diez fueron con González como presidente, seis con José María Aznar en el mismo cargo y otros seis durante los mandatos de José Luis Rodríguez Zapatero.

El mensaje que se quiere transmitir será el mismo pero…

La realidad siempre lo supera todo. Este gobierno intentará comunicar a los ciudadanos el mensaje de que, a pesar de las dificultades, lo peor ya ha pasado y España está saliendo de la crisis (no habrá sorpresas en la narrativa). Y como ya hemos escuchado antes, asegurar rotundamente que las previsiones del Gobierno anticipan que en la última parte de 2013 y principios de 2014 la economía española tendrá nuevamente tasas de crecimiento positivas. Tampoco no ha de extrañar que presumirá de haber evitado el rescate a España y de que los inversores vuelven a
recuperar la confianza en España.

La realidad, como decimos, es que hoy más que nunca, hay una crisis social y de reputación de los políticos respecto a quienes representan, los ciudadanos. Una brecha que se hace insostenible en una democracia. Un malestar y clima de desconfianza que no va a encontrar respuestas ni soluciones en sus representantes públicos a no ser que empezamos a hacer política con mayúsculas, desde ahí hasta la consultoría.

Barack Obama: Inspirar después de cuatro años de gobierno ¿se puede?

¿Puede volver a inspirar confianza y optimismo Barack Obama cuatro años después? O también podríamos preguntarnos ¿Puede volver a hacerlo cuatro años más?. Son preguntas que desde noviembre, desde su reelección, llevaban en mi cabeza. Tras escuchar su speech de investidura
en Washington, D.C. ante miles de personas, he vuelto a (re)confirmarlo.

Foto: Reuters

Hace días que venía escuchando a colegas de profesión preguntarse cómo sería, qué resultados se percibirían después de su pronunciación ya que la historia he demostrado que sólo Lincoln fue una excepción en cuento a buen discurso de presidente reelecto de los Estados Unidos de América.
¿Sería Barack Obama una excepción de nuevo?. Destaco si tono, mucho más progresista para su segundo mandato con un discurso en el que anticipó un futuro distinto y mejor.

En cuento a la liturgia de la ceremonia, escenografía y puesta en escena, en Europa nos sigue sorprendiendo (a mi menos desde que trabajé allí, aunque reconozco que en España me muero de envidia ¿por qué será?) que se celebre por todo lo alto, la fiesta de la Democracia estadounidense.
Y que sea unidos, creando lazos de unión y demostrando la fuerza de una nación. Pero eso no es sorprendente, lo que es una sorpresa es que los europeos sólo hagamos este tipo de fiestas de demostración cuando ganamos un mundial de fútbol.

Discurso, frases remarcadas

Muchos de los párrafos de su discurso han comenzado con la frase We, the people (Nosotros, el pueblo), que el presidente ha pronunciado con convicción y pausa. No es una casualidad que así sea (We, the people son las tres primeras palabras de la Constitución de Estados Unidos).

IGUALDAD “Los que nos hace América es la creencia de que todos los hombres somos iguales”
SOLIDARIDAD “Una gran nación tiene que proteger a los vulnerables”
PATRIOTISMO “Tenemos una capacidad sin fin para asumir riesgos y un don para reinventarnos. Queridos compatriotas, estamos hechos para este momento”
PROSPERIDAD “A Estados Unidos le va bien cuando todo el mundo puede encontrar un trabajo, cuando los salarios permiten a las familias salir de las penurias”
FUTURO “Rechazamos creer que Estados Unidos tiene que elegir entre cuidar de la generación que construyó este país o invertir en la generación que construirá nuestro futuro”
MEDIO AMBIENTE “Responderemos a la amenaza del cambio climático, porque sabemos que no hacerlo traicionaría el futuro de nuestros hijos y de las generaciones venideras”
DEMOCRACIA “Nuestra fortaleza se ha de basar en la prosperidad de la clase media”
DERECHOS CIVILES “Nuestro viaje no acabará hasta que nuestros hermanos y hermanas homosexuales sean tratados como iguales”
CONTROL DE ARMAS “Nuestro viaje no acabará hasta que todos nuestros hijos sepan que cuidaremos de ellos y que les mantendremos lejos del daño”
POLÍTICA INTERNACIONAL “Una década de guerra está acabando”

Foto: Reuters

Puesta en escena

De la escenografía, al margen del número de banderas por metro cuadrado y el apoyo presencial de todos los ex presidentes vivos, excepto los Bush, destaco el fuerte papel de los hispanos en el guión de la ceremonia. Se podría decir que ha sido la toma de posesión más hispana hasta la fecha.

El poeta de origen cubano Richard Blanco recitó sus versos unos minutos después del discurso de Obama y el pastor Luis León pronunció la oración antes del himno nacional. Además, los mariachis de La Joya y el ballet folklórico de Colorado desfilaron junto al presidente y en la víspera, la noche antes, cientos de famosos hispanos celebraron con una gala su toma de posesión.

La familia, símbolo y simbología

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y sus hijas, Malia y Sasha, se han convertido de nuevo en uno de los objetivos más comentados de la ceremonia de investidura. Malía, en tono púrpura, y Sasha, de lila, no se separaron de su madre y de su abuela materna.
La primera dama lucia camino a la iglesia (la primera parada del día de festejos) llevando un abrigo en tonos azul grisáceo y cortado al estilo de una corbata de seda masculina del diseñador estadounidense Thom Browne bajo el cual, según se ha encargado de puntualizar la Casa Blanca, ya que debido al frío no se pudo ver, luce un vestido del mismo modisto estadounidense.

Michelle Obama combinó este diseño de alta costura, que también portó en el Capitolio para la investidura, con un cinturón y zapatos de la marca J. Crew, también estadounidense pero de precios más asequibles, conforme a su práctica de mezclar complementos y modelos de diversas gamas.

4 años y 4 retos

Cuatro años en los que será determinante cómo querrá pasar a la posteridad y dejar su impronta en la historia. Los cuatro retos son inmigración, déficit fiscal (aunque los números recientes de creación de empleo son satisfactorios, buena parte de la recuperación podría quedar empantanada por culpa del Congreso), armas (en su primer mandato, Obama prefirió no prestarle demasiada atención política al debate sobre la tenencia de armas de fuego. En este tema, como en muchos otros, los republicanos están divididos: la Casa Blanca podrá aprovechar estas aguas revueltas) y
política exterior.

7 píldoras para contrarrestar efectos de la (mala) política en 2013

La desafección política o falta de liderazgo a la que nos hemos (mal) acostumbrado se encuentra unido al contexto de desconexión de la política, entendida como política de partidos, lo que ha llevado a los ciudadanos de estar enfadados (cabreados, mejor) a encontrarnos completamente desanimados, y ese es el peor panorama que nos podemos mover. La clave es que hay una crítica generalizada de los votantes a los partidos políticos y esto ha extendido y la mal llamada “desafección política” impregna en casi todas las capas de votantes, independientemente de sus posicionamientos ideológicos, sus niveles de renta, su edad o su género.

Estas son 7 píldoras que a mi juicio, es necesario que comunicadores y políticos y toda persona que hace de la actividad pública su profesión, hagamos propias para que 2013 no sea lo que se diagnostica. Con esfuerzo, constancia y trabajo mutuo por parte de todos, es posible. Es posible que la ciudadanía crea en la política de nuevo. It’s possible.

1. Repasar y repensar los modelos de comunicación política y electoral, buscando el contacto directo con el ciudadano a través de la escucha y diálogos activos porque quizás la clave no esté tanto en ser entendido como ser atendido, y eso va por las dos partes, usted ciudadano y usted político.

2. Campañas, no sólo electorales, campañas permanentes de comunicación, en donde esta escucha y diálogo sean permanentes, lo que no significa estar permanentemente en campaña. Todo comunica, y hoy, sí hoy, ya se está decidiendo el futuro, en el poder y en la oposición. Téngalo en cuenta.

3. Potenciar y apostar por líderes políticos que sean capaces de bajar a la calle día tras día, transmitiendo empatía con hechos y no sólo con palabras porque si importante es qué dices, igualmente de trascendencia tiene cómo lo dices, y quien no asimile y entienda esto, probablemente no forme parte del futuro de la política.

4. Dejar de obsesionarnos con la constante búsqueda de declaraciones en los medios de comunicación de masas. La red nos permite estar cerca del ciudadano, y él es nuestro público. Tenemos como objetivo dialogar con él y la red es diálogo. Aprovechémoslo.

5. Repensar y modificar el modelo de militancia, diseñando y poniendo en marcha redes de voluntarios que no respondan a las lógicas y dinámicas
militantes de jerarquía propias de un partido político. Es muy importante que el militante empiece a comportarse no tanto como un soldado en primera línea de batalla, sino como un ciudadano comprometido, y ese compromiso es del líder y su proyecto para la ciudadanía. De nadie más, sigas incluidas.

6. Abrir las sedes de los partidos a los ciudadanos y hacerlas atractivas para ellos diseñando estructuras de organización horizontal, al contrario de la verticalidad que excluye, y esto el tiempo nos lo ha demostrado, ¿o no?

7. Finalmente, actuar. Actúa aprovechando todos estos recursos o herramientas y no esperes.

PD: No dejes que el año que ya asoma pueda contigo, comételo. Feliz Navidad.

En busca del discurso perdido: crisis, paso del tiempo y Rajoy

Foto: TAREK/PP

Repasando esta semana en imágenes (tributo in memoriam a Felipe González en el PSOE con Zapatero y Rubalcaba (@_Rubalcaba_). Mariano Rajoy de nuevo perdido o Carme Chacón sin papeles delante de su partido, …) me ha sobrevenido esta cuestión: ¿Dónde está el discurso político?

En los momentos de alabanza y euforia, a José Luis Rodríguez Zapatero se le llegó a calificar de líder postmoderno, entre otras cosas por su capacidad de manejar los llamados significantes: talante o alianza de civilizaciones, por ejemplo. Incluso cuando la crisis económica era evidente, quería seguir negando el significante, aun cuando en esto el significado se impuso a tal negación, coló. De hecho, él mismo era capaz de condensarse en un mínimo significante: ZP. Unos decían que no había nada tras tal significante y que carecía de discurso.

Pero Rajoy(@marianorajoy) es distinto. Su política y su estrategia de liderazgo sin diferentes, las cuales se centran simplemente en dejar hacer y que las cosas (y los días) pasen, en dejar trabajar al tiempo. Simpleza en puro estado y convicción profunda de la desaparición del sujeto, creyendo que son los sistemas los que operan. Esta es su convicción.

Entonces, ¿no tiene discurso? ¿Es este?. Por ejemplo, cuando comparece ante los medios, no pretende hacer discursos y lo más grave, se proyecta la percepción de que nunca dice nada. Por lo que tampoco pretende tenerlo. Entendiendo esto, no nos sorprende su convicción y que no apele a grandes valores ya que su percha ideológica empieza y acaba en las referencias al sentido común.

Sus construcciones sintácticas son reiterativas: “Mire usted…. Es una cuestión de sentido común…”. Sorprendente y sin decir nada. De hecho, quienes lo conocen desde su etapa en la Xunta de Galicia, le definen como un “hombre sin prisa”. El gallego pertenece a esa estirpe de políticos
caracterizada por sus silencios y por dejar que el tiempo vaya poniendo en orden los asuntos pendientes.

Sin embargo, Rajoy ha demostrado una gran capacidad en el debate (parlamentario o televisivo) en los diálogos con otros. De hecho, pocos le han visto como perdedor. Tiene capacidad retórica y (tal vez su mejor arma) no pretende convencer a nadie, limitándose a destruir los discursos de los oponentes. En un tiempo donde ya no sólo es que no caben los grandes discursos, sino que ni siquiera los simples argumentos o discursos cotidianos tienen lugar, hay que tener en cuenta que el paso del tiempo y la crisis juegan a su favor. En una sociedad en estado de shock parece que apenas queda espacio para hablar de los otros problemas que afectan a su “liderazgo”. A “nuestro liderazgo” dentro y fuera. Miren a Internet, o mejor, a las redes sociales o los whatsapp: ¿dónde está su discurso? ¿Y el nuestro?.

¿La clave de la campaña de Obama? Actuar y no esperar.

Alabama. Fría mañana de diciembre del año 1955. Una costurera afroamericana llamada Rosa Parks se niega a ceder su asiento a un hombre de raza blanca en el autobús que le llevaba de vuelta a casa después del trabajo. Personas como Rosa Parks tenían claro que las cosas podían cambiar. Que en 1955, ella podía cambiar las leyes de segregación social.

Foto: CNN

Gracias a esta acción de Rosa Parks, un indignado y joven desconocido llamado Martin Luther King, organizó una oleada de protestas contra la segregación en los autobuses públicos que duró 382 días e hizo saber al mundo que él tenía un sueño. Gracias a ese sueño y sobre todo, gracias a comunicarlo de la mejor manera que se puede comunicar algo, repitiéndolo una y otra vez, la primera potencia mundial, tiene hoy en día un presidente afroamericano. Porque en 2008 algo ocurrió, la historia cambió y hablamos de la historia más importante, la historia de nuestro tiempo.

Barack Obama acaba de ser reelegido como presidente de Estados Unidos gracias en gran parte a una campaña que ha durado quizás demasiado, cuatro años desde 2008 (demasiado, si le preguntan a la peque Abigael). Una campaña excelente para una chica de 25 años a la que le han dado la oportunidad de observar desde un lugar privilegiado cómo se trabaja y se busca la confianza y por tanto, el voto a voto, uno por uno, casi 24 horas al día. Por lo que a diferencia de Europa, el voto se busca no se espera. Se planifica no se diagnostica. Es decir, se actúa antes de esperar unos resultados que aquí sólo se diagnostican. Y eso es algo que personalmente, más me ha sorprendido.
Quizás, porque tiene que ver mucho conmigo, con mi personalidad: lanzarme y actuar.

LA CAMPAÑA

El mensaje (La importancia del “You”)

La campaña y estrategia de recaudación, ha centrado su mensaje en historias potentes y reales de la gente común. Motivar a cualquier votante y hacerle sentir que su aportación es lo más importante para la campaña. De ahí la utilización de ese “You” impersonal de no sólo Obama o Biden, sino también utilizado por Bill Clinton. ¿Por qué?. Porque las cifras hablan por sí solas, la candidatura de Barak Obama sobrepasó los 3,5 millones de donantes desde que iniciara su camino hacia la Casa Blanca en 2008. En ese año y esa campaña, el 94% aportó menos de 200$, mientras que este porcentaje fue del 13% en el caso del republicano, McCain, que hay que recordar optó por los medios tradicionales de recaudación.

Optar por el “poco de muchos” como alternativa al “mucho de pocos” ha dado grandes resultados. Estos fondos hicieron posible cuando llegó el momento, poner en marcha una potente maquinaria de marketing directo cimentada en los datos obtenidos a través de las redes sociales.

La enorme fuerza de las imágenes (relato en su uso)

Obama domina como pocos las técnicas de la persuasión también comunicando a través de imágenes. Sigue el famoso método AIDA (Atención, Interés, Desarrollo y Acción) y crea un terreno común con su electorado, llamando su atención sobre problemas cotidianos y creándole imágenes
que le resultan fácil de asimilar, para después captar su interés. Y es lo que ocurre con el uso estratégico de las imágenes en campaña. Hemos sido testigos de ello en los perfiles del candidato y primera dama en Instagram o Facebook (también interesantes pins en Pinterest).

Michelle (la mejor asesora)

Foto: Instagram Obama

Es primera dama desde hace 4 años, aunque desde mucho antes ya despertaba más opiniones favorables que su marido. Precisamente, el equipo de campaña de su marido, ha decidido enviarla a estados cruciales para ayudar a recuperar la ventaja que se redujo a dos semanas de los comicios presidenciales.

“¿Saben qué se siente en esta habitación? Se siente como que estaremos cuatro años más aquí”, dijo Michelle en referencia a un nuevo mandato, ante unos 2,500 espectadores que la ovacionaron en Wisconsin. Algunos, por cierto, esperaron la noche entera en el sitio para verla.

Para entender el papel de Michelle Obama en la campaña de su marido, alguien que la conoce muy bien, Anita McBride, quien dirige su oficina: “Michelle Obama puede dar argumentos que nadie más puede esgrimir en favor de su marido durante la contienda contra el republicano Mitt Romney”.
Una de las partes que Michelle Obama prefiere de la campaña es que ésta le brinda la capacidad de elogiar a su marido sin que la escuche, según dijo al público en Wisconsin. “Así que no le digan cuánto lo amo en realidad… Esto queda entre ustedes y yo”.

Todos los que hemos estado aquí, hemos observado que Michelle Obama es inteligente para los actos de campaña y muestra más entusiasmo ahora que en 2008. Al comienzo de aquella campaña, pareció reacia a hablar en nombre de su marido. En 2012, ha estado más suelta. Los discursos
proselitistas de la primera dama combinan aspectos privados y políticos. Ofrecen vistazos de la vida en la Casa Blanca y revelan motivos por los que se casó con el mandatario, cuyas políticas y carácter defiende apasionadamente. Ha implorado a las multitudes que voten, e instado a familiares y amigos a que hagan lo propio (Recuerden a lo que me refería por ganarse el voto a voto). Ha sido ella quien ha movilizado a las bases del partido demócrata (mucho más dormida que en 2008) y al voto popular.

Sus dotes como oradoras los observamos durante su discurso en la Convención Demócrata. Un discurso que ciertamente, marcó su papel en la campaña.

Mitt Romney (y sus bandazos ideológicos) 

En esta larga campaña electoral (en su caso, ha durado cuatro años, desde que Barack Obama ganó en 2008) los electores no han logrado saber quién es en realidad Mitt Romney, dada su querencia no ya a cambiar su discurso según el auditorio, que también, sino a decir lo mismo y lo contrario, a dar bandazos ideológicos demasiados evidentes. Porque lo más sincero que se le ha escuchado es su desdén hacia el 47% de los estadounidenses que necesitan algún tipo de ayuda pública. Porque de lo poco de sus políticas que ha quedado claro es que bajará los impuestos, sobre todo a los ricos, y esto implica o déficit o desmantelamiento del Estado en la línea del Tea Party. En cualquier caso, más desigualdad garantizada, mayor brecha entre el 99% y el 1%.

En el fondo, Romney ha sido prisionero del frente ultraderechista, populista e irracional, que sufre el Partido Republicano desde hace años y que se ha acentuado tras la victoria de Obama. Ya que la irracionalidad y el partidismo atroz en asuntos capitales (la política fiscal, por ejemplo) se ha
instalado en el movimiento conservador, y porque para muchos estadounidenses el GOP es sinónimo de amenaza, y grave, contra derechos civiles conquistados y por conquistar. Porque Romney jugó primero a satisfacer a los ultras, después a moderarse y finalmente, reclamó a Paul
Ryan. También, porque en los Estados Unidos de hoy es muy difícil llegar a la Casa Blanca siendo un candidato solo para blancos y porque, pese a los muchos decepcionados con Obama, no ha capitalizado el descontento de los que perdieron la esperanza.

Latinos y su “Yo decido”

Foto: Instagram Obama

¿Por qué importa lo que los latinos de Estados Unidos decidan en las urnas tanto?. La primera explicación se basa en pura estadística: los latinos en Estados Unidos son cada vez más. Uno de cada seis habitantes, en concreto y además, representan 16,3% de la población del país, según
reveló el censo de 2010, lo que los convierte en la minoría étnica más numerosa, y se dice que para 2050 podrían alcanzar la marca de 30%. Otra de las razones por las cuales el voto hispano es esencial para los dos partidos, es porque la masa de votantes es, ante todo, joven. Es decir, recién
llegados al sistema político y muchos de ellos elegirán presidente por primera vez en 2012.
Recordemos que por definición, el joven es menos susceptible de tener una filiación partidaria ya establecida. Los consultores políticos lo definimos como un voto “up for grabs”, una expresión en inglés que señala que está disponible para quien quiera competir por conseguirlo.

Parece que es imposible ganar las elecciones en Estados Unidos, sin al menos un 30% de los votos latinos, y Mitt Romney apenas ha llegado al 27%.

Internet, Redes Sociales y la comunidad a favor Obama

Los dos pilares fundaménteles sobre los cuales ha girado la campaña: Blog
http://www.barackobama.com y su propia red social www.my.barackobama.com o MyBO (esta red ha recaudado, como en 2008, más que el candidato republicano y el partido Republicano juntos). Toda esta estrategia 2.0 de Obama en otras redes sociales, se ha orientado en llevar a sus seguidores a estos dos puntos de encuentro.
En cuento a las Redes sociales, Obama ha tenido presencia en todas las redes sociales que le es posible, de esta manera aprovechando cada voto (Facebook, Twitter, Youtube, Instagram, MySpace, Pinterest y hasta redes menores como AsianAve.com o BlackPlanet.com).

El objetivo de esta presencia no ha sido otro que el de movilizar a su electorado e indicarles que MyBO era el sitio en el que debían de estar, para colaborar con la campaña. Se ha querido dar la oportunidad de participar en la campaña a todo aquel que quisiera.

Caso aparte, ha sido el uso dado a Twitter. Twitter ha permitido reacciones rápidas, desde el perfil de Obama se ha respondido en poco tiempo a cualquier declaración de otro candidato sólo unos minutos después de que se hicieran públicas. Twitter ha aportado dos ventajas, responder
inmediatamente y que esa respuesta fuese estudiada durante unos minutos por el equipo de campaña. En una campaña tradicional, el candidato tiene que calcular si merece la pena responder a otro candidato y entrar en su juego o si es mejor centrarse en su mensaje y no responder al rival. No disponer de posibilidades de impacto suficiente (tiempo en TV, radios…) para hacerlo todo, por lo tanto.

Foto: Instagram Obama

My.BarackObama.com por ejemplo, en menos de dos años consiguió un millón de activos colaboradores. Este fue el motor de relaciones sociales casi perfecto, entre cuyos cometidos han destacado por ejemplo: captar fondos para la campaña y movilización y coordinación de voluntarios.

Esta red social similar a Facebook ha permitido a los simpatizantes de Obama, crear su propio perfil, su blog personal o su lista de amigos. Permite la asociación por grupos, la recaudación de fondos, la organización de eventos y todo ello con una interfaz de uso muy similar a Facebook. En
definitiva, MyBO ha dado la oportunidad de sentirse útil a todos sus usuarios, lo que ha generado oleadas de voluntarios para la candidatura, haciendo posible al ciudadano medio sentirse importante en una campaña presidencial americana.

En YouTube, Obama y su equipo han visto la forma de propagar el mensaje que querían trasmitir sin limitarse a escasos 10 segundos (los que te dejan en un corte de informativos). YouTube ofrece al público acceso a todo el discurso, no sólo unos segundos, y acceso las 24 horas del día. Un dato:
50 millones de espectadores pasaron 14 millones de horas viendo vídeos relacionados con la campaña de 2008 de Obama en su canal en YouTube.

Barack Obama hizo un gran trabajo con los videos de YouTube. Orientó los videos para que sonaran todo el tiempo con la misma fuerza que los diez segundos elegidos por los informativos.
Por otro lado, esto le supuso una gran cantidad de publicidad prácticamente gratuita (costes de rodaje y mucho trabajo). Un impacto publicitario en televisión de 50 millones de personas atentas a tus anuncios durante 17 minutos de media, tendrían un coste inimaginable. Y esto es lo que se
consiguió en YouTube.

Bill Clinton y ¿2016?

Su actuación ha sido estratégica desde la Convención Demócrata. Él le aconsejó que presentara a Mitt Romney como vicepresidente, incidiendo en que es símbolo de Wall Street. Desde el huracán ‘Sandy’, ha sido el principal apoyo de Obama en campaña y su intervención le ha dado la victoria en los estados claves de Virginia y Ohio.

¿Y en España?
Puede que no sea hoy ni mañana, pero el partido que no acierte con su estrategia 2.0 lo terminará pagando. Obama entiende la red a la perfección cuando los políticos españoles, salvo excepciones contadas, aún no la entienden en absoluto.