La deconstrucción de la dictadura Venezolana

La deconstrucción de la dictadura Venezolana

El término deconstrucción no es disolver o destruir, sino analizar las estructuras depositadas en una sociedad que forman elementos discursivos y que son en los que se piensan. Este análisis debe pasar por la cultura, y lo que nos hace sentirnos pertenecientes a un lugar, esto implica la necesidad de la memoria, de la reconexión, de recordar el pasado y estar consciente de donde se está ubicado. La deconstrucción igualmente implica una segunda fase, que es la de pensar en cómo salir de dicha historia. Se trata en este caso, de la necesidad de la clausura de una etapa de la historia venezolana que ha traído tantos lastres con la finalidad de hacer surgir nuevos caminos.

Un sistema político hacia la dictadura venezolana

venezuela-desconstruccion-dictaduraDesde 1999 a lo largo de 15 años, se ha buscado instaurar en Venezuela un sistema político que se ha comprendido por un alto intervencionismo por parte del Estado en todos los ámbitos. Los promotores de dicho sistema lo han denominaron “Socialismo del Siglo XXI” fundado en la visión de Karl Marx sobre la dinámica social y la lucha de clases. Con la actualización de dicho régimen a los sistemas políticos actuales, se ha descubierto que tiene muchas limitaciones a la hora de la praxis para alcanzar el bienestar social. Es debido a esto, que deben buscarse alternativas para este modelo considerado obsoleto y en crisis por los resultados que ha traído a América Latina.

Los académicos han debatido por mucho tiempo el cómo clasificar el régimen venezolano. Lo que considero más apropiado, sería el clasificarlo como un neoautoritarismo competitivo, que es básicamente un régimen hibrido por una cuestión esencial; no se cuenta con un sistema de votación en igualdad de condiciones, sin embargo, es un sistema en el que los partidos parece que compiten. Votaciones sin democracia.

El actual régimen venezolano no posee características que lo clasifiquen como democrático, la participación política es restringida y castigada. Tal es el caso de los actuales presos políticos que existen en dicha nación. Se podría argumentar que el hecho de tener elecciones lo convierte automáticamente en una democracia, aunque de baja calidad, pero resultaría ingenuo pensar que las elecciones no se encuentran viciadas y manipuladas por la gran maquinaria que ha logrado instaurar el chavismo.

Chavismo, ejemplo de dictadura venezolana

En los regímenes autoritarios competitivos no hay elecciones, y si las hay, no son seriamente competidas  y la estructura del aparato electoral es poco confiable. Es claramente visible en estos regímenes, que no hay contrapesos que vigilen los resultados que se arrojan, sin embargo, aparentemente existe dicho sistema como tal. Asimismo las instituciones democráticas formales son ampliamente vistas como medios principales para obtener y ejercer la autoridad política. Los funcionarios violan estas reglas con mucha frecuencia, hasta el punto de que el régimen no logra tener los estándares mínimos convencionales para la democracia” (Levitsky, 2004).

dictadura-venezuelaEste modelo instaurado por el chavismo, no solo ha traído crisis económicas por la nula funcionalidad al limitar el comercio internacional, sino que se ha tergiversado para que este responda a los intereses del régimen impulsado por Hugo Chávez. El poder se ha ejercido sin tomar en consideración los principios económicos más básicos, parte de la receta discursiva consiste en una condena permanente e incisiva hacia el capitalismo y una exaltación del socialismo extra polarizando ambos sistemas sin aclarar nada.

En los regímenes autoritarios competitivos, como es en el caso venezolano, el legislativo tiende a ser relativamente débil, aunque pueda convertirse en medio para vigilar la actividad de la oposición. Esto se forma cuando los funcionarios no son de partidos mayoritarios fuertes. De igual forma, los gobiernos por lo general intentan subordinar la rama judicial, con frecuencia a través de la persecución o para hacerlo de forma más sutil, con sobornos, extorsiones y otros mecanismos de cooptación.

Por otro lado, los medios de comunicación son frecuentemente uno de los medios centrales de contención en los regímenes autoritarios competitivos. En la mayoría de estos sistemas de índole avanzada, los medios son propiedad del Estado, altamente censurados y constantemente controlados. Las estaciones de radio y televisión principales son controladas por el gobierno, o aliadas a él y la prensa independiente esta prohibida por la ley o eliminadas de facto. En Venezuela, el régimen controla casi el 99% de los medios de comunicación y busca eliminar las transmisiones que no concuerden con la ideología del régimen.

Venezuela se ha caracterizado por políticas clientelares, un poder hegemónico con la ejecución de prácticas en las que predomina el uso de la fuerza y la amenaza. Las libertades económicas se han visto mermadas, así como las políticas y cívicas. Esto ha sido posible debido al nulo equilibrio entre poderes. De igual forma, la constitución y las leyes han sido interpretadas por el grupo gobernante y adaptadas a sus propios intereses.

“El sistema político está estructurado principalmente a través de la acción de un Estado muy poderoso y en el cual los partidos políticos son casi la única forma de mediación entre los individuos y el Estado, es decir, una Venezuela en la que la sociedad es débil frente al Estado y los partidos” (Sosa, 1982).

La oposición política en la dictadura venezolana

Los partidos políticos que conforman la oposición venezolana no han sabido capitalizar el descontento venezolano. Los partidos son básicamente la única vía de mediación en Venezuela, y la oposición no ha logrando crear un proyecto en conjunto con la sociedad. Se tiene una oposición fragmentada y con protagonismos. Debido a esto, el chavismo continúa con los abusos de poder y la restricción de los derechos de expresión. Así como actos de corruptela e inseguridad, escases cada vez más predominante e inflación disparada.

Leopoldo López, líder de la oposición venezolana, en su escrito de defensa alude a esa situación: “Hoy Venezuela es el país de los índices más altos de inseguridad en Suramérica. Apenas el 2% de los homicidios son resueltos por el ministerio publico. Año a año aumentan los homicidios, los secuestros y los delitos en general. A pesar de haber anunciado 14 planes de seguridad, cada año es más violento que el anterior. Durante el 2012 se registraron 21 mil homicidios, durante el 2013 más de 25 mil y para el 2014 se proyecta un aumento de esta cifra”.

En noviembre de 2013 entró en vigencia la ley: “ley habitable” la cual le otorga un poder máximo e indiscutible al presidente de Venezuela. Esto se traduce a la capacidad de decretar lo que le apetezca con la fuerza de la ley. Esta concentración de poder solo ha traído descontento, ya que el presidente en turno, por su incapacidad para gobernar, ha pretendido mediante reformas escudarse y protegerse a sí mismo de futuros reproches que pueda recibir por consecuencia de la baja calidad de vida que vive el pueblo venezolano.

El sofoque hacia la ciudadanía por parte del gobierno ha dado lugar a marchas y protestas que siguen en pie. Sin embargo, aun no se vislumbra de manera clara la salida a todo este entramado de problemas que viven los ciudadanos día con día. Tampoco existe una solución rápida para destituir un régimen tan arraigado, sin embargo, ¿Qué opciones hay?

Fórmulas para un modelo político

Las formulas prescritas para la creación de un proyecto-nación no existen. Sin embargo, para la elaboración de un plan se debe tomar en consideración aspectos ideológico-culturales como; el sistema educativo, los medios de comunicación, la estructura religiosa, los mitos, las formas de premiar, castigar, etc. aspectos que claramente están siendo controlados por el gobierno y los cuales fungen como canales por los cuales se inyecta su ideología.

Es importante indagar en la historia para ver como se han dado las deconstrucciones para dar paso a las transformaciones en otros países que en el pasado fueron oprimidos. ¿Cómo hacer una transición? La elaboración de un proyecto político no es cosa sencilla, no surge de forma espontanea de las actividades cotidianas de la ciudadanía ni se genera por lideres que se consideren populares; es todo un trabajo de factores interrelacionados; conocer, sistematizar, discutir, acordar, y transmitir de forma estratégica.

El factor principal de la transformación radica en una ciudadanía organizada. Deben los ciudadanos movilizarse ya que como dice Francisco Suniaga; “el régimen es quien ha sumido a la sociedad en su conjunto en una pobreza material y moral”.  Por tanto, debe existir la iniciativa ciudadana que es la que básicamente va a provocar, sostener y legitimar los cambios.

Por otro lado, debe canalizarse la indignación a instituciones adecuadas y con las personas indicadas, con la finalidad de ir ejerciendo presión y con esto un clima que genere dinamismo. De igual forma, la búsqueda de protección internacional, haciendo aliados en el camino de la búsqueda de la reconfiguración del sistema.

Para que esto sea posible, tiene que haber una oposición fuerte, con líderes dispuestos a llegar a las últimas consecuencias mientras se dirigen hacia una misma meta. Para lograrlo, es necesario un compromiso total, y el dejar de lado los intereses políticos personales. Si los dirigentes y los ciudadanos no están listos, cualquier intento no alcanzará. Mirar cómo avanza y se expanden las desigualdades e injusticias en Venezuela no puede ser considerado tener patria, concepto mal usado y desgastado por el chavismo. El amor a la patria, según Sun Tzu, solo existe si viene de un soberano que se dedica  beneficiar a su pueblo y no a oprimirlo.

Airée Coronado López

Analista político, articulista en diversos espacios de opinión y análisis. Sus colaboraciones como analista incluyen ensayos, columnas y reseñas de libros. Licenciada en Ciencias Políticas y Gestión Pública por el ITESO con especialidad en mercadotecnia. Tiene un diplomado en políticas públicas por la misma institución. Tiene estudios en comunicación política, análisis conductual, y filosofía. Ha sido ponente en congresos nacionales e internacionales.

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4 comentarios sobre “La deconstrucción de la dictadura Venezolana”

  1. Que basura este articulo! hablas de dictadura?? autoritarismo?? crees que de haberla la oposición haría lo que hacen a sus anchas?? no tienes noción de lo que es dictadura y mucho menos de lo que está viviendo Venezuela. Hasta ahora no he visto una cruel dictadura que haya sido aprobada y ratificada constantemente por la mayoría del pueblo. Te recuerdo que la mayor cantidad de perseguidos, desaparecidos y violaciones de derechos humanos ocurrió en “democracia” esa que EUA apoyó incondicionalmente. Si bien no pido que hablen bien de la revolución al menos exijo un poco de imparcialidad.

  2. Un análisis muy bien desarrollado y explicado de la situación actual de Venezuela, felicidades Airée

    1. Cierto Marcelo, excelente análisis de Airée, si tienes algo que aportar te sugiero que lo hagas y lo podemos añadir, saludos.

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