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“Soberanía y Justicia, más allá de la demagogia” en México

“Soberanía” es un concepto entendido como el poder que posee el soberano.

Pareciera que con el paso de los años, los mexicanos continuamos siendo los protagónicos a la hora de elegir a nuestros gobernantes, pero los más rezagados cuando se trata de tomar decisiones serias con base a los problemas que nos aquejan como país. ¿Qué ha representado la figura presidencial en la vida de los mexicanos?, ¿Es esta una figura debilitada que no se ha mostrado capaz de dialogar y conciliar con la ciudadanía?

Foto: web
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“Soberanía” es un concepto entendido como el poder que posee el soberano. Este último conocido como autoridad superior y de una jerarquía establecida que resulta inapelable para cualquier grupo de poder individual, social y político. Para Bertrand de Jouvenel la soberanía es la voluntad suprema del orden, capaz de regir a la comunidad humana. Este concepto es fundamental para entender al Estado, es la base del mismo, ya que de este se desprenden las directrices del rumbo de los países.

El concepto de “Soberano” se ha debilitado y los estudiosos del tema incluso aseveran que es un concepto confuso y ocioso. Bobbio está de acuerdo en que resulta complicado sostenerlo tanto en el plano teórico como en el práctico. Esto último debido a que los Estados modernos en general, están pasando por una crisis; hoy en día resulta complicado pensar que un individuo sea el centro de poder y este sea único y autónomo.

La soberanía democrática en México

 

En México la figura del soberano está debilitada, más allá de las ideologías partidistas y de las creencias personales, los ciudadanos ven al presidente de la república como alguien incapaz de dirigir el rumbo del país y sobretodo, alguien incapaz de generar políticas públicas viables que resuelvan problemas cada vez más graves en México.

Si bien el concepto de soberano entendido como: “un ser único capaz de tomar el mando de forma determinante y sin restricciones”, resulta para muchos estudiosos un término ocioso, hoy en día parece urgente una figura con este perfil, que cuente con las aptitudes y conocimientos para dirigir al país en conjunto con otros organismos que se desprenden de la sociedad civil.

Cabe destacar que el país ha avanzado en muchos temas, por tanto, sería errado afirmar que México es una democracia fallida, sin embargo, una democracia avanzada es que el individuo tenga la capacidad de tener la libertad de decidir sobre sí mismo. En el caso del mexicano esta libertad es limitada debido a la falta de capital económico para tomar sus propias decisiones.

La democracia mexicana, consecuencia de la transición política en el año 2000, es incipiente después de 14 años. El Estado está debilitado y parece no haber alternativas ante un Estado débil y una figura soberana incapaz de solucionar problemas.

En su libro: “¿Qué hacer? La alternativa ciudadana” escrito en 2011, el ex presidente de México Carlos Salinas de Gortari, afirma que los mexicanos demandan, en resumidas cuentas, soberanía y justicia. Salinas de Gortari continúa su aseveración mencionando que sin la soberanía y la justicia, nuestra nación pone en riesgo su existencia, ¿Es poesía esta reflexión?

Frente a tal afirmación, es pertinente cuestionarse si ante la falta de justicia y soberanía en México, nuestra nación está en riesgo de extinguirse. Definitivamente no es así. Los mexicanos aún con los lastres que nuestros gobiernos han generado, continuamos viviendo a expensas de malas decisiones que se tomaron y se siguen tomando.

Primeramente cabría preguntarle a Salinas de  Gortari, ¿Qué es la justicia?, y aún más importante, ¿justo para quién?. Para Aristóteles la justicia es un hábito por el cual los hombres son aptos para obrar de forma justa. Por otro lado para Hobbes, autor de “El Leviatán”, la justicia y la libertad no son funcionales, son contradictorias cuando el objetivo es la convivencia pacífica.

Ambos puntos de vista parecen contradictorios entre sí, sin embargo, el concepto de justicia de Hobbes podría ser solo una consecuencia de los buenos deseos que pudiera haber tenido Aristóteles sobre los hombres. Los hábitos en los hombres solo pueden ser generados por medio de reglas que limiten su comportamiento y que los impulsen a actuar de cierta manera. Dicho de forma concreta, por medio de un soberano capaz de trabajar en conjunto con diferentes órganos gubernamentales para garantizar la paz.

La libertad humana

 

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¿Por qué no hay cabida para la libertad plena entre humanos? Por el simple hecho de que uno siempre tenderá a abusar del otro; los humanos tienden a hacerse daño unos a los otros según asevera Hobbes. Es conveniente replantearse los objetivos de un Estado eliminando la retorica, ya que en la práctica es claro que la justicia es una idea que no parece alcanzable en México, sino solo una promesa llena buenos deseos que al final, resulta quedarse en el deber ser. Entonces, ¿estamos condenados los mexicanos a ver la justicia como algo inalcanzable, utópico?

A pesar de que en la naturaleza humana hay cierta tendencia de hacerle daño al otro, “Jamás un vecino ha entendido al otro: siempre su alma se asombra de la demencia y de la maldad del vecino” (Nietzsche, 2008); también existe otro impulso que no necesariamente excluye al primero, la búsqueda de la paz.

Entre los impulsos humanos, está la de conservarse, la de controlar los excesos. Según Hobbes, todos los hombres buscan de forma natural lo que es bueno para ellos, por tanto, el hombre es capaz de renunciar a ciertas cosas por sobrevivir: “Pero en todo lugar en que encontré seres vivientes oí hablar también de obediencia”. (Nietzsche, 2008).

Tanto Nietzsche como Hobbes coinciden en que debe haber jerarquías entre los hombres, una imposición de un ser superior que controle a los demás y esto se logra con ayuda de un pacto con el Estado, el hombre debe renunciar a ciertas cosas para que el estado pueda garantizarle la paz. Cabe destacar que un soberano no necesariamente se desprende de la idea de un tirano, sino de alguien respetado por los ciudadanos.

¿Hacia donde debería ir México?

 

¿Por qué en México resulta cada vez más lejana la idea de un soberano? Primeramente por que la idea de esta figura tiene que ir acompañado de un Estado legitimo, que los ciudadanos estén convencidos de que vale la pena otorgarle a una persona cierto poder para que este decida de la mejor manera por ellos. Sin embargo, ocurre que esta figura en la realidad mexicana no es legítima por diversas razones.

Según el Arte de la guerra, tratado de guerra escrito por Sun Tzu en el año 500 antes de nuestra era, libro considerado como uno de los tratados más importantes de estrategia, existen cualidades de un soberano para que este logre ser respetado: inteligencia, para saber adaptarse a las circunstancia y a los problemas de coyuntura; humanismo, para saber apreciar y valorar a su gente; valentía, para aprovechar las oportunidades sin trastabillar sobre las decisiones que debe tomar; y finalmente ser severo y disciplinado en los momentos justos para que los hombres de su alrededor teman de su castigo.

A pesar de ser un texto escrito hace muchos años, las cualidades de un líder deben ser siempre destacadas para lograr objetivos. Los ciudadanos mexicanos conscientes hemos dado seguimiento al desempeño presidencial y coincidimos en gran medida, que lo que se ha ido desarrollando en estos meses no ha sido suficiente y en cambio, las políticas públicas son simplemente el regreso de un Estado paternalista con soluciones paliativas. El presidente de México no ha logrado proyectarse como una figura fuerte y capaz de darle un rumbo al país; la percepción es de confusión y desgaste.

México atraviesa por un lapso de incertidumbre. El ciudadano siente temor hacia su futuro, cada vez con menos oportunidades económicas. La violencia se ha incrementado con el paso meses y es cada vez más recurrente e incisiva. Tal es el caso del abuso escolar, México es el primer lugar de bullying a escala internacional y según la Universidad Autónoma de México (UNAM), de los más de 26 mil alumnos de nivel básico, del 60 al 70% ha sufrido violencia. De igual manera los secuestros se han incrementado en un 56% en el primer semestre del año a nivel nacional.

¿Qué decisiones se están tomando para combatir la pobreza, la falta de oportunidades y la violencia? Estos aspectos sin duda lastiman y lesionan principalmente a los mexicanos que están en condiciones de vulnerabilidad. La pobreza afecta a más de la mitad de los mexicanos. Según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), la pobreza en México ha crecido en los últimos años casi en tres millones. Datos de 2008 acerca de la pobreza en México revelan que a 50.6 millones de mexicanos no les alcanzan sus ingresos para cubrir las necesidades básicas; entonces, ¿podemos hablar de libertad democrática?

A pesar de las medidas gubernamentales que suponen ayudar a las familias en situaciones vulnerables, como es el caso del programa “Oportunidades” y “La Cruzada Nacional contra el Hambre”, entre otros, estos no han arrojado resultados positivos en la disminución de los índices de pobreza.

¿Por qué los índices de pobreza continúan en aumento? Precisamente porque son políticas públicas paternalistas que buscan solo darle dinero a las jefas de familia, más allá de buscar la erradicación del problema desde la raíz. Los programas en vez de proporcionar herramientas para que cada quien genere por sí mismo, fomentan dependencia al gobierno, círculo vicioso del que no se sale y por el contrario, pasa de generación en generación.

El desanimo de los mexicanos ante las Reformas ha situado al soberano actual como una figura fracasada. Sin embargo, no todo es blanco y negro. A los ciudadanos nos toca dejar de ser gente para volver a ser personas preocupadas por la situación del país, enriquecer nuevamente en el debate público, y crear grupos sociales que no respondan a intereses del gobierno. De igual forma, el gobierno actual, debe basar sus decisiones en los verdaderos problemas que aquejan al país más allá de ideologías.

La decepción generalizada que viven hoy los mexicanos debe ser un impulso y la desconfianza el motor para cuestionar todos los procesos políticos. La construcción democrática requiere ciudadanos organizados y enterados de lo que sucede en su país, es la única forma de ir fortaleciendo a la incipiente democracia en la que hoy se vive. Los porcentajes anteriormente expuestos deben ser un foco rojo para nuestro presidente, ya que no está demostrando ser capaz de afrontar los problemas y de ayudar al país con el que se comprometió. Como decía Sun Tzu: “Cuando se trata al pueblo con bondad, justicia y rectitud… todos se sentirán felices de seguir a sus dirigentes”. 

Entrevista Javier Nart, cabeza de lista por Ciudadanos para Elecciones Europeas 2014

Sanlúcar de Barrameda, 15/05/14.

Si no eres demócrata, ¿cómo vas a gestionar una democracia?

Entrevista Javier Nart, cabeza de lista por Ciudadanos para Elecciones Europeas 2014.
Entrevista Javier Nart, cabeza de lista por Ciudadanos para Elecciones Europeas 2014.

P.- Recientemente el PP ha rechazado la propuesta del PSOE y UPyD sobre el derecho de los ciudadanos pertenecientes a la UE para poder votar en sus países de residencia aunque no sean los suyos propios. ¿Qué opina Ciudadanos sobre este asunto y por qué creen que el PP ha cerrado esa puerta?
R.- Yo estoy más de acuerdo en este asunto con PSOE y UPyD. Si somos una Unión Europea, no entiendo por qué tienen que existir este tipo de restricciones. No entiendo por qué un italiano viviendo aquí no puede votar siendo europeo y residente en España. Otra cosa es si viniera aquí como turista, ya que no tendría raíces algunas. No veo motivo para que pueda votar en unas municipales y decidir al alcalde del municipio donde reside, pero no al parlamentario europeo.

P.- ¿Cree que lo ocurrido en Andalucía y Madrid con los fondos destinados a formación puede influir negativamente en cuanto a futuras ayudas provenientes de Bruselas para ese fin?
R.- Sin duda. Cuando la golfería se instala suelen pasar esas cosas. Si cuando te entregan un dinero y lo empleas en tus propios beneficios o no realizas unos cursos de formación pero los cobras, lógicamente se genera una desconfianza en cuanto a qué ocurre con los fondos europeos. Una de las primeras cosas que haré cuando llegue a Bruselas, junto a los otros compañeros, será impulsar comisiones de investigación. Estamos acostumbrados a las comisiones de investigación que tenemos aquí, donde tanto las comisiones parlamentarias como las autonómicas no sirven absolutamente para nada. Pero en Europa existe una cosa que se llama Comisiones Temporales de Investigación para discernir precisamente el destino de esos fondos europeos, y juro que voy a remover Roma con Santiago para investigar qué golfos se han quedado con el dinero, exigir que se devuelva ese dinero y entregar directamente las conclusiones a un Juzgado de Instrucción español.

P.- ¿Cree entonces que Europa tendrá algún día la fuerza suficiente como para imponer, más allá de emitir informes y sugerencias, la independencia de la justicia en los Estados miembros y enjuiciar los casos de corrupción?
R.- Existe un informe de la UE sobre el nivel de la independencia de la justicia en España y yo soy abogado criminalista desde hace 44 años, por lo que creo que hablo con conocimiento de causa. La justicia en España a nivel de jueces y magistrados, es muy limpia a nivel procesal, pero conforme vas subiendo te vas encontrando la infección y la invasión del poder político, y por tanto, para que la justicia sea realmente independiente, habría que eliminar por completo la presencia de los políticos en el nombramiento de los jueces. Eso significa un Consejo General del Poder Judicial ajeno a los políticos, un Tribunal Constitucional que no sea previsible y un Fiscal General del Estado, que lo sea realmente del Estado y no del Gobierno. Rogaría, además, a esos heroicos partidos que dicen luchar contra la corrupción, me presentaran casos en los que hayan llevado ante los tribunales a algunos de sus miembros,como corruptos. Esto no ocurrirá, por dos opciones, o son incompetentes por no enterarse de nada o, el llamado partido socialista y obrero, durante aquél gobierno zapateríl, podría haber dotado a la justicia de medios para que ésta pudiera investigar y que es justamente lo que denuncia ahora el Fiscal General del Estado. Los que están ahora tampoco lo hacen, porque
claro, ayudar a que las investigaciones se puedan llevar a cabo significa poder contribuir a que te salpique a ti mismo, y eso no les interesa a ninguno de los dos.

Entrevista Javier Nart, cabeza de lista por Ciudadanos para Elecciones Europeas 2014.
Entrevista Javier Nart, cabeza de lista por Ciudadanos para Elecciones Europeas 2014.

P.- Durante esta campaña se escuchan muchos reproches mutuos por parte de los dos grandes partidos en cuanto al desempleo. ¿Qué políticas activas de empleo se pueden adoptar para intentar acabar con esta lacra?
R.- El PSOE dice que impulsará políticas de empleo; lógico, no te van a decir que van a impulsar políticas de paro, pero ellos se fueron con cinco millones y pico de parados. ¿Qué políticas impulsaron ustedes cuando tenían la burbuja a punto de explotar y negaban el hecho? ¿Alguien le dijo alguna vez a Zapatero que no nos podíamos gastar el dinero en planes E disparatados, en revoluciones de 400 euros o en cheques bebés? Vamos a luchar contra la economía especulativa, porque lo que hacían no era otra cosa que, a través de las Cajas de Ahorro, comprar dinero barato en el Banco Central Europeo y venderlo caro aquí. Nada decían
sobre eso los consejeros del PSOE, del PP, de IU, los sindicatos o las patronales. Allí estaban todos sentados, callados. La primera política de empleo se llama acabar con la economía especulativa, acabar con la concentración de riqueza en el punto alto de la sociedad que es lo que está pasando desde 1985. Contra eso se puede luchar, pero ¿han explicado qué van a hacer contra eso? La única forma es atacando frontalmente los circuitos opacos, los paraísos fiscales y eso significa tocar el poder financiero.

P.- Usted ha salido como cabeza de lista por su partido en unas primarias abiertas a través de votos presenciales y telemáticos. Aún a sabiendas de que no se puede legislar sobre el funcionamiento interno de los partidos, ¿cree que por el bien de la propia regeneración de la vida política los partidos deberían tener la obligación moral de someterse a este tipo de procesos?
R.- Así debería ser, pero ahora mismo es una contradicción en sí mismo. Los partidos políticos están estructurados como centros de poder, y si abres las puertas y las ventanas, acabas con la élite y la élite tiene muy poca propensión a suicidarse. Cuando hablen de regeneración, que lo hagan con nombres y apellidos. Hablemos del partido socialista; el dedo divino de Griñán señaló directamente a Susana Díaz, que en su vida ha visto una nómina privada. Es aparato puro y duro y en el momento que tú abres las listas y que éstas puedan ser elegidas por las personas, significa que pierdes el poder. El poder de los partidos radica precisamente en eso, en confeccionar las listas porque de esta forma a los listos, los listos que son fieles, los pueden colocar en disposición de sacar un acta y tener un sueldo asegurado. Viven de eso. ¿Cómo vas a acabar con el sistema de poder convirtiendo los partidos en democráticos? Eso es dinamita, revientas el partido. La cúpula centraliza el poder decidiendo quién va en qué lista y en qué lugar.
Lenin y Marx hablaban de la dictadura del proletariado, pero los de ahora practican la dictadura del secretariado que no es otra cosa que la dictadura del grupo dirigente.

Por eso a Cañete lo elige Rajoy y lo hace un día antes que se reúna el comité electoral. Esto se llama jeta. Podrían tener un mínimo de honradez y decir claramente “somos dictatoriales, y es lo que producimos”. Si no eres demócrata, ¿cómo vas a gestionar una democracia?

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Albert Rivera

Nunca traicionaremos la confianza de los ciudadanos

El Pais ha sentido la necesidad de dedicarnos hoy un editorial. Hay preocupación e interés; buena noticia. Tres apuntes sobre el contenido: 1. Lo que el periódico llama “estabilidad” no es sino inmovilismo, pura esclerosis del sistema de partidos. La “estabilidad” nos ha llevado hasta donde estamos: Cajas de Ahorro politizadas, órganos de control politizados, […]

Entrevista a Inés Arrimadas García, diputada en el Parlamento de Cataluña por Ciudadanos

 

Foto: Entrevista
Foto: Entrevista

Entrevista a Inés Arrimadas García, diputada en el Parlamento de Cataluña por Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, con motivo del Primer Encuentro Político, Social y Económico que bajo el lema “Hablemos de Cádiz” se celebró el 5 de octubre de 2013 en Arcos de la Frontera.

P: Como jerezana que decidió emigrar a Cataluña, tras pasar por varios países europeos y EEUU, la primera pregunta es casi obligatoria: ¿Qué evolución percibes de la provincia de Cádiz desde el exterior?
R: En primer lugar me gustaría aclarar que yo no considero que haya emigrado, tan solo me he movido de una comunidad española a otra por lo que no me considero emigrante. Dicho esto creo que Cádiz está sufriendo especialmente la crisis y me apena ver hasta qué punto ha sido azotada mi provincia, pero por otro lado también me sorprende. En Cádiz hay muchas potencialidades y si se aprovecharan esas oportunidades dejaría de ser la provincia con más paro de España. Lamentablemente la administración pública y los poderes públicos no están a la altura de las circunstancias y por tanto espero que en Cádiz se asuma una alternativa política que sea capaz de situar al ciudadano en el centro de la propia política y con iniciativa y capacidad para tomar decisiones que permitan el despegue económico de la provincia.

 
P: El ascenso de Ciudadanos parece imparable, ¿qué podría significar vuestro partido a nivel estatal para el conjunto de los españoles?
R: Son muchos los ciudadanos que nos piden que nos presentemos a las elecciones nacionales y en ese sentido pensamos que es necesario una alternativa al bipartidismo que hemos tenido todos estos años. La escasez de alternativas siempre es mala porque al final los mismos errores se dan una y otra vez tanto en el PP como en el PSOE a pesar de que de cara a la galería defiendan ideologías distintas. Creemos que en Andalucía y en el conjunto de España es posible una alternativa, pero sabiendo también que nosotros solos no vamos a poder resolver los problemas del país. Podemos ser una pieza clave, o incluso liderar de alguna forma esa alternativa, pero la alternativa debe venir de la suma de plataformas y distintos movimientos sociales que sean conscientes de la necesidad de regenerar el sistema político y democrático y de poner en el centro de las decisiones políticas a los propios ciudadanos y no a los partidos.

 
P: Según un reciente estudio, el trasvase de votos hacia Ciudadanos proviene prácticamente desde todos los partidos, destacando PSOE (38%), CiU (34%) y el PP (14%), pero sin embargo existe también un elevado número de nuevos electores que se inclinan por vuestro partido. ¿Tenéis datos en cuanto al porcentaje de jóvenes que se han incorporado al censo electoral y que se inclinan por vuestra opción?
R: No tenemos datos exactos sobre eso, pero sí sabemos que contamos con un voto muy joven. En nosotros han encontrado un referente esos jóvenes que, desencantados con la política, no iban a votar. En Ciudadanos hay personas muy jóvenes en puestos de responsabilidad y Albert Rivera es un ejemplo magnífico en ese sentido y si a eso le unimos que han sabido captar nuestro mensaje de alternativa puede que estemos ante parte de la explicación de ese voto joven. Creemos que la clave está en hablar claro, no ser un partido integrado por políticos profesionales sino por profesionales de distintos ámbitos que han decidido dar el paso a la política para intentar mejorar la situación general. De todas formas tampoco nos obsesionamos con quién nos vota y quién no, nos interesa mucho más arreglar los problemas de los ciudadanos porque, además, estamos convencidos de que es posible.

 
P: Siendo andaluza y Diputada Autonómica en el Parlamento de Cataluña, ¿qué siente ante determinados desprecios que se muestran en esa institución hacia lo español en general y, muchas veces, hacia lo andaluz en particular?
R: Indignación. Sobre todo mucha indignación porque en el Parlamento se habla de los andaluces como inmigrantes, se tramitan propuestas relativas a los andaluces en la Comisión de Acción Exterior junto a propuestas del pueblo kurdo o de Mali y eso como andaluza evidentemente me indigna, pero también me preocupa porque eso responde a un desconocimiento absoluto de la realidad. Me preocupa también porque esas actitudes se han mantenido allí durante muchos años sin que hubiera ningún partido que alzara la voz y que les dijera simplemente que eso no se puede hacer. Ni el PP ni el PSOE, que se supone que no son nacionalistas, han sabido ni querido nunca hacer frente a ese lenguaje y a ese discurso. En ese sentido la gente nos reconoce y agradece que nosotros, desde que hemos llegado, sí lo estemos haciendo sin ningún tipo de complejo. Yo personalmente he intervenido algunas veces cuando he considerado que se hablaba de los andaluces como no correspondía y esa es la única manera de parar un discurso que no favorece a nadie. Por tanto, como decía antes, hay que hablarle claro a la gente porque si durante 30 años se han informado por medios de comunicación totalmente controlados por los partidos nacionalistas, en cierta medida es lógico que ese mensaje acabe calando y tienen que saber que hay otra información, veraz y contrastada, que ahora pueden recibir por parte de nosotros.

 
P: ¿Inés, dónde se encuentra el techo de Ciudadanos, qué meta tenéis fijada?
R: El partido no es un fin en sí, el partido es un medio, por lo que los objetivos del partido son los objetivos de la ciudadanía que forma parte del partido, y esos no son otros que influir en una regeneración política y democrática en España. Estamos convencidos que se deben llevar a cabo una serie de cambios, reformas de leyes importantes como la Ley Electoral, la lucha contra la corrupción, una nueva ley de financiación de partidos, la limpieza de la política en general, la eliminación de estructuras políticas que forman parte del sector público pero que no aportan servicios a los ciudadanos, la ayuda a sectores productivos como las empresas y los autónomos y esos son realmente nuestros objetivos. Obviamente cuantos más diputados tengamos más opciones tendremos de cambiar las cosas pero no nos marcamos un número en concreto como objetivo porque, como dije al principio, el partido es un medio, no un fin.

Albert Rivera, Ciudadanos

Foto:  Jornada "Hablemos de Cádiz", celebrada en Arcos
Foto: Jornada “Hablemos de Cádiz”, celebrada en Arcos

Entrevista a D. Albert Rivera Díaz, diputado en el Parlamento de Cataluña y presidente de  Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía con motivo del Primer Encuentro Político, Social y Económico que bajo el lema “Hablemos de Cádiz” se celebró el 5 de octubre de 2013 en Arcos de la Frontera.

Pregunta: Buenas tardes Albert, con ésta es su tercera participación en actos políticos en la provincia de Cádiz en poco más de año y medio desde que tuvo el primer encuentro político con CIS en Sanlúcar de Barrameda. ¿Cómo valora la evolución de Ciudadanos de Cádiz desde ese primer contacto y qué opina de su expansión?

Respuesta: Yo creo que en proporción a la velocidad que está cambiando el país. La sociedad está evolucionando, la gente suma voluntarios de la sociedad civil y Ciudadanos de Cádiz es un ejemplo, al igual que Ciudadanos está subiendo también muchísimo porque el sistema de partidos actual está obsoleto y los ciudadanos están empezando a confiar en los partidos que queremos reformarlo y no romperlo. Yo veo una evolución desde la última vez que estuve aquí clarísima y veo más partidos que se suman, más gente, las cosas mejor organizadas, que sin duda es buen síntoma y por tanto con mucho potencial en la provincia de Cádiz. Pienso que en general en toda España hay una voluntad clara de sumar en aquello que nos une.

P: Por parte de partidos y plataformas ciudadanas se incide mucho en la participación activa de los propios ciudadanos en la vida política. ¿Qué pueden ofrecer a esos ciudadanos que hoy en día no tienen decidido su voto y recelan de tantas promesas y buenas intenciones?

R: Lo que no se debe hacer es prometer algo que no puedes cumplir, se trata simplemente de ofrecer cambios, defender unos valores, un modelo de sociedad, intentar llevarlo a cabo y a partir de ahí que la sociedad conozca tu producto, tu oferta, tu modelo de sociedad. El problema a veces es que los grandes partidos intentan que no se conozcan otras alternativas y ese es el gran reto que tenemos por delante los partidos nuevos, que no es otra cosa que intentar llegar a la gente a través de las redes sociales, de los medios de comunicación digitales, a través de la calle porque es la única manera que nos queda, pero yo creo que hay que ofrecer simplemente humildad, trabajo y valores más que promesas.

P: Sin duda estará informado de la decisión tomada por la ex alcaldesa de Sanlúcar de renunciar a la alcaldía al no poder prestarle la atención que un municipio como Sanlúcar merece. En Cataluña, con Oriol Junqueras, tenéis un caso parecido ya que al estar más pendiente de sus quehaceres en la Generalitat prácticamente solo acude a su pueblo, Sant Vicenç, cuando hay un Pleno,  ¿Cuál de las dos posturas considera más acertada y coherente para con su pueblo?

R: Nosotros desde Ciudadanos lo que proponemos en nuestro programa es que sea incompatible tener dos cargos que necesiten exclusividad en la dedicación. A mí me parece que ser alcalde de Sanlúcar, Sant Vicenç dels Horts o de cualquier municipio es incompatible con ser Diputado, por tanto nosotros planteamos que por ley sea incompatible y si no lo es ahora por ley, por ética y por dedicación al trabajo debería serlo.

P: Mantener a Cataluña en España y en Europa es su lucha diaria en ese Comunidad, ¿cuál cree que debería ser el caballo de batalla del ciudadano andaluz y convertirla en su lucha diaria?

Foto:  Jornada "Hablemos de Cádiz", celebrada en Arcos
Foto: Jornada “Hablemos de Cádiz”, celebrada en Arcos

R: Realmente nuestra lucha no es mantener a Cataluña dentro de España y de Europa, Cataluña forma parte de España y, por tanto, de Europa. Nuestra lucha es por la educación, por una democracia más fuerte, por erradicar la corrupción, por cambiar el sistema económico para que esté al servicio de la gente y no al servicio de la especulación o de los poderes financieros. Las preocupaciones de Cataluña son las mismas que las que puedan tener los andaluces, los extremeños o los madrileños, lo que pasa es que en mi tierra nos han puesto un problema añadido porque unos señores nos quieren separar, pero esa no es nuestra principal preocupación, que no es otra que la misma en todas las provincias de España y por eso a Andalucía hay que ofrecerle exactamente lo mismo que a cualquier rincón de España. Si el primer problema de los españoles es el paro, el segundo es la corrupción, el tercero la economía y el cuarto los partidos políticos pues habrá que dar soluciones que regeneren la vida pública, que reactiven la economía y que hagan más felices a los ciudadanos de este país, por eso hay que hacer un modelo para toda España donde en cualquier rincón del país defendamos lo mismo.

P: Estamos viendo a diario que los dos grandes partidos no solo no cumplen sus programas electorales, sino que en muchos casos hacen todo lo contrario de lo que prometieron una y otra vez no hacer. Teniendo en cuenta que muchos ciudadanos votan conforme a ese programa y esas promesas, podríamos considerarlo publicidad engañosa. ¿Considera prioritario que los programas electorales se firmen ante notario y se exijan responsabilidades en caso de incumplimiento manifiesto y continuado?

R: Lo que hay que tener realmente es gente digna, y que no mienta y eso no se firma por contrato. Los mentirosos lo serán toda la vida como los ladrones serán ladrones toda la vida. Lo que hay que conseguir es que la gente que está en política y los ciudadanos en general seamos ciudadanos y que cuando alguien mienta no se le vuelva a votar. Artur Mas dijo que iba a plasmar su oferta ante notario y yo creo que quien necesita ir a un notario es porque nadie confía en él. Es como si yo digo que prometo que no voy a robar y que lo voy a poner ante notario; si tú sabes que soy honrado no necesitas que lo ponga ante notario.  Es más un problema de valores en la propia política, lo que sí creo es que los programas de gobierno deben ser revisados y ofrecidos su ejecución anualmente. Cada año sería bueno, y algunos ya lo hacemos en los lugares donde tenemos alguna responsabilidad, ofrecer a los ciudadanos información sobre la ejecución de tu programa de forma anual y al finalizar la legislatura. Es hacer un balance y decir, pues he ejecutado por ejemplo el 70% del programa, o el porcentaje que corresponda, y explicar por qué no se ha podido ejecutar el restante. Eso sería bastante más útil que firmar ante notario, entre otras cosas porque una firma dependiendo de según quién sea tampoco me vale. Rajoy prometió en campaña que no iba a subir los impuestos, que no iba a tocar las pensiones o que iba a reformar la administración pública, y Zapatero pues tres cuartos de lo mismo. Por tanto la confianza se gana con valores y con dignidad, y debemos tener en cuenta que los ciudadanos no son súbditos y tienen el deber de controlar al poder público y a sus representantes que para eso nos pagan el sueldo.

P: Recientemente se ha hecho público un informe por parte de Hacienda en el que se concluye que en caso de que los sobresueldos que aparecen en los llamados “papeles de Bárcenas” fueran ciertos, estos supuestos delitos ya habrían prescritos. ¿Tiene la impresión de que este caso se ha demorado de forma consciente y deliberada para poder alegar precisamente esa prescripción?

Foto:  Jornada "Hablemos de Cádiz", celebrada en Arcos
Foto: Jornada “Hablemos de Cádiz”, celebrada en Arcos

R: Pues seguramente muchos españoles tenemos esa sensación, aunque no tengo pruebas y por tanto no puedo especular con ello y menos en un cargo público, pero sí es verdad que la sensación de muchos ciudadanos es precisamente esa. Pero si me permites te diré otra cosa que me preocupa mucho; juzgamos solo aquello que es delito y con sentencia firme y hay que empezar a juzgar y exigir responsabilidades políticas. Si tú has robado o no has declarado tu sueldo, sea o no sea delito, esté prescrito o no, no deja de ser inmoral por tanto Rajoy, o por poner otro ejemplo en el “caso Palau” no solo deben haber dimisiones si hay delito finalmente, sino que hay actitudes en política que merecen una dimisión.

P: Si tuviera que resumir el encuentro “Hablemos de Cádiz” en una sola frase, ¿qué titular nos daría?

R: Trabajo, ilusión y esperanza.

Exportar ciudadanos

logoine2La semana pasada comencé a ver con cierta ilusión -por las expectativas creadas- un programa que se estrenaba en Antena3. Un nuevo programa de debate en la que se le daría la voz al ciudadano y en el que se contaría así mismo con expertos tertulianos en las materias a tratar, o eso pensaba yo. El primer programa estaba dedicado al desempleo, siendo uno de esos “expertos” Gonzalo Bernardos que, según veo en su propia web, es Profesor titular de Universidad del Departamento del Teoría Económica de la Universidad de Barcelona. De momento todo bien, hasta que el buen hombre abrió la boca. Quiero pensar realmente que el profesor tuvo un mal día o poco tiempo para preparar su intervención porque de lo contrario, bajo mi humilde punto de vista, dejaría mucho que desear.

Hablando de las diferencias de los datos de desempleo entre norte y sur en nuestro país comentó el Sr. Bernardos que esto es debido a que norte y sur funcionan de dos formas muy distintas. Según dijo, la administración del sur había cometido tres fallos importantes que él podía explicar de forma muy sencilla. El primer fallo era que había sido incapaz de crear industrias o reinventar las existentes. En segundo lugar señaló que el poco empleo que se crea es público, y en tercer lugar acabó con una frase lapidaria: “han sido incapaces de incentivar la emigración hacia el norte porque cuando una nación o región es incapaz de exportar bienes, tiene que exportar personas”.

Aún siendo consciente de que mi nivel académico nada tiene que ver con el del afamado profesor y que estas líneas las leerán menos del 0,01% de las personas que le oyeron, no quiero dejar pasar la ocasión para contestarle desde aquí.

Es cierto que el tejido industrial en Andalucía está muy por debajo de Madrid, Cataluña o País Vasco, pero no es menos cierto que no han sido precisamente las administraciones regionales de esas comunidades las que han invertido y fomentado esa industria. Desde tiempos inmemorables -con y sin democracia- se han inyectado desde el gobierno central ingentes cantidades de dinero en según qué regiones para tenerlas calladitas y que sus ciudadanos no reivindicaran libertad y autogobierno. Estoy convencido de que el profesor es consciente de esto, como sin duda debe ser consciente de que la industria turística andaluza es un motor económico de primer orden en España.

Por otro lado me llamó la atención la afirmación de que el empleo que se crea aquí es público.

Según datos de la EPA, tan solo cinco CCAA han crecido en funcionarios públicos durante el pasado año, a saber, Asturias, Cataluña, La Rioja, Aragón y País Vasco. Hasta donde yo estudié, ninguna de ellas pertenece a lo que podemos llamar “el sur”. Existe también un informe elaborado por Adecco, que al parecer el profesor desconoce, según el cuál Andalucía se ha situado en el pasado año 2012 como la tercera comunidad autónoma española con más oferta de empleo cualificado, alcanzando el 11,4% del total de España. Hago hincapié en “cualificado”, no me vayan a pensar que aquí solo se trabaja en el campo.

Y para finalizar me gustaría decirle al Sr. Bernardos que, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio, Andalucía es así mismo la tercera comunidad española en cuanto a volumen de exportaciones de bienes se refiere, con 1.988 millones de euros. Por tanto, sí existe una industria exportadora consolidada, pero en el hipotético caso de que esto no fuera así, los ciudadanos no somos mercancía, profesor, detrás de cada caso de emigración, detrás de cada caso de movilidad exterior -como lo llama el gobierno- o de cada exportación de personas – como lo llama usted-, se esconde un auténtico drama familiar y social. Estamos hablando de familias que se rompen cuando tienen que salir y familias que se vuelven a romper en muchos casos cuando deciden volver, al tener sus hijos o nietos arraigo en el lugar al que han emigrado. Evidentemente no vivimos en el paraíso ni el caminar diario aquí es un camino de rosas, pero la solución no es enviar a seis millones de españoles fuera para dejar la tasa de desempleo en cero. La solución no puede ser incentivar para que los andaluces vuelvan a hacer sus maletitas para emigrar a otras comunidades que puedan progresar y generar riqueza, gracias a nuestra mano de obra barata, dejando que nuestra tierra se desangre. La solución debe pasar irremediablemente por apostar por la formación, hacer que el crédito vuelva a fluir, incentivar a las empresas para originar ese tejido industrial, ofrecer ayudas a la creación de nuevas empresas y fomentar políticas activas de empleo y todo esto, profesor, compete bastante más al gobierno central que al autonómico.

¡Gana la banca!

Desde cualquier persona que haya jugado alguna vez un simple cartoncito de bingo casero hasta las que se dejan fortunas en los casinos más famosos del mundo habrán escuchado en infinidad de ocasiones aquello de que la banca siempre gana. Los juegos de azar están más que estudiados matemáticamente para que así ocurra, por lo que nadie se sorprende ante ello. En el caso de casinos y bingos son los propios establecimientos los que deben hacer todo lo posible para que la banca siempre gane, pero aquí, en nuestro peculiar país, resulta que tenemos un gobierno que se ocupa y preocupa por ello incluso si esto significa ir en contra de los intereses económicos de los ciudadanos.

Nuestro gobierno se aplica así mismo para que si en algún caso ‘salta la banca’, en contraposición del significado original de la frase, lo haga siempre de alegría. Existe además otra diferencia sustancial con lo comentado anteriormente: el que se dispone a participar en algún tipo de juego de azar lo hace por decisión propia, por lo que no tiene argumentos para culpar a otros en caso de pérdidas económicas, mientras que aquí nos han obligado a ser partícipes de un juego que ni hemos pedido ni en el que teníamos absolutamente nada que ganar.

Cuando se inyectaron 52.000 millones en la banca española para sanearla, se afanó el presidente del gobierno en explicar una y otra vez que nuestro caso no tenía nada que ver con el rescate de otros países; nos repetía hasta la saciedad que ni tan siquiera consideraba contabilizar esa ayuda como déficit público ya que en el caso español el dinero aportado sería devuelto íntegramente por la propia banca.

Ahora, un año después, nos cuentan la realidad de las cosas que no es otra que el Estado ya da por perdida la enorme mayoría de ayudas a la banca. El tiempo, ese juez imparcial e implacable, aunque a veces tarde demasiado, volvió a poner en su sitio a Rajoy. De momento son 36.000 millones los que se han perdido por el camino lo que significará que el déficit público se disparará aún más de lo que ya está. Un déficit que, por cierto, sin contabilizar ese importe, a estas alturas del año ya ha alcanzado el 3,8% que estaba previsto para todo el 2013.

A nadie se le escapa que estas nuevas pérdidas deberán ser sufragadas en su totalidad por los ciudadanos, pero ¿con qué autoridad moral explicará el Sr. Rajoy que los tremendos recortes que hemos sufrido en materia de Sanidad y Educación irán destinados directamente a tapar este enorme socavón que la banca ha causado en la economía española? ¿De qué forma justificará que cuando un ciudadano no paga al banco éste lo echa a la calle pero que cuando es el banco el que tiene problemas tendrá que ser el mismo ciudadano el que ayude al banco?

¿Cómo argumentará que en España, cuando la banca pierde, pagamos todos?

¿Urnas o huchas?

Llevamos todos estos tiempos de estreches económicas leyendo que nosotros, los ciudadanos, somos lo auténticos culpables de la actual situación. Culpables por haber pedido hipotecas que ellos mismos aprobaban, culpables por gastar más medicamentos de los que nos correspondían y responsables de ocultar dinero al fisco. En parte estoy de acuerdo; somos culpables, pero no por estos motivos.

Nosotros, los ciudadanos, somos culpables por haberles permitido cometer todas estas tropelías al restarle importancia a la hora de depositar nuestro voto en una urna. ¿Quién no ha escuchado a un amigo o familiar a la hora de votar eso de “qué más da, si son todos iguales”, o peor aún, “para que me robe éste, prefiero que me robe éste otro”?

Soy perfectamente consciente del largo y duro período que nos espera hasta las siguientes elecciones, pero anoche, zapeando un poco, vi unos minutos de una película en la que un político salía a dar una rueda de prensa y una asistente se quemó a lo bonzo, llegando a morir, dejando una escueta nota que decía “cada vez que mientas, acuérdate de mí”.

Por tanto, creo que nunca es demasiado pronto para intentar despertar sensibilidades y hacer que seamos conscientes de lo que realmente estamos haciendo al depositar nuestro voto. Pongamos, por un momento, que la urna es una hucha y que el voto que depositamos es nuestro dinero, que al fin y al cambio es lo que es. ¿A quiénes vamos a confiar nuestra hucha, nuestro dinero?

¿A los azules (PP) que, siempre presuntamente, cobran comisiones multimillonarias a empresarios y se lo llevan a Suiza para, desde allí, repartir parte de ese dinero entre su cúpula mientras piden sacrificios al resto de los ciudadanos?

¿A los rojos (PSOE) que –presuntamente- roban dinero de los parados andaluces a través de EREs fraudulentos para, una vez más, hacer millonarios a los que manejan los hilos? ¿A los verdes (IU) que -sin presuntamente- estando en la oposición exigían toda la transparencia del mundo y que ahora, una vez que forman parte del gobierno andaluz, han permitido que la comisión de investigación se cierre en falso y que en Madrid deben 1,2 millones a Hacienda?

¿A los magenta (UPyD) que pretenden ser los abanderados de la anticorrupción cuando, de nuevo presuntamente, sus dirigentes recibieron dinero de Bárcenas? ¿A cambio de qué? Los mismos abanderados anticorrupción que permitieron el pucherazo electoral en Valencia en sus propias filas amenazando a denunciar a cualquier medio que publicara la noticia. ¿Os suena de algo?

“Cada vez que mientas, acuérdate de mí”, decía la nota de la película y yo, en nuestro caso, lo cambiaría por “cuando votes acuérdate de sus mentiras”.

Explotar y explosionar

Estos dos verbos que gramaticalmente tanto se parecen, han tenido un protagonismo absoluto durante el pasado fin de semana en Cataluña, demostrando que muchas veces uno lleva irremediablemente al otro.

Cuando los ciudadanos se cansan de ser explotados a base de recortes y sacrificios mientras otros, siempre presuntamente, mantienen cuentas secretas en Suiza con el dinero extorsionado a razón del 4% por adjudicación, lo lógico es que esto lleve a una explosión de ciudadanía sin precedentes.

Cuando estos mismos presuntos del 4% pretendieron además sacar tajada de un movimiento independentista escenificado durante la Diada, culpando al resto de España de todos sus males financieros mientras mantienen un sinfín de embajadas exteriores, seis canales autonómicos y subvenciones a medios de comunicación privados, lo normal es que esto les explosionase en la cara.

Foto: La Vanguardia

Esa explosión de ciudadanía se tradujo durante las elecciones del 25-N en una participación del 70% que dejó sin respiración al explotador, al que recordaron que no se puede cerrar un quirófano ni haber recortes en educación mientras siga una sola embajada catalana abierta, que no se tolerarán medicamentazos mientras se sigan manteniendo seis niveles administrativos y que si esto ocurre los únicos españoles responsables serían los dirigentes de CiU y sus votantes. Además, al Sr. Más, tan preocupado él por la situación financiera de su comunidad no le tembló el pulso al convocar unas elecciones, cuando aun le quedaban dos años por gobernar, con el consiguiente sobrecoste para las maltrechas arcas catalanas.

El resto de la historia ya es sabida: un ascenso sin paliativos de C’s (Ciudadanos) que multiplicó su número de escaños por 3, gracias a una forma de hacer política que ellos mismos denominan “política al servicio del ciudadano” y que hablan de una forma clara, directa, sin miedo y sin tecnicismos a la hora de denunciar la corrupción existente en las administraciones que ha situado la confianza en la clase política bajo mínimos.

Muchos sanluqueños tuvimos la suerte de poder escuchar a Albert Rivera (@Albert_Rivera) en marzo de este mismo año, cuando nos visitó con parte de su equipo para un encuentro con Ciudadanos Independientes, donde destacó las muchas coincidencias entre ambas formaciones y expresó su deseo de que el movimiento ciudadano, y esa forma de hacer política, se extienda por todo el territorio nacional. En Cataluña ya han sido capaces de quitarse las ataduras del voto útil.
¿Seremos capaces en el resto de España?

Rivera, además de triunfador de las elecciones, se convirtió en el protagonista de la frase de la jornada: “Cataluña es mi tierra, España mi país y Europa mi futuro”.

¿A que se le entiende tó?