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Entrevista Joan Calabuig

Entrevista Joan Calabuig, candidato a la alcaldía Valencia

Buenos días Sr. Calabuig le agradecemos nos haya permitido realizar esta entrevista que publicamos hoy en el portal político blogsdepolitica.com.

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Foto: Candidato

P. Sr. Calabuig , en estos últimos días hemos visto como han aparecido nuevos casos de corrupción en Valencia ¿qué propuestas tiene para atacar este mal endémico de la política valenciana?

R. No es un mal endémico de la política valenciana; es un mal endémico del PP. Los socialistas hemos gobernado durante muchos años esta Comunitat y jamás pasó nada parecido a la situación actual, que es responsabilidad única y exclusivamente del PP. La opacidad es la antesala de la corrupción. A mayor transparencia y publicidad en todos los procesos, menos opción tienen los corruptos.

P. Esta semana el Ayuntamiento de Valencia ha perdido la Presidencia de Feria Valencia en favor de la Generalitat y hemos visto como ha suspendido pagos la Unión Hotelera de la Provincia de Valencia ¿qué medidas de apoyo a las instituciones va a impulsar si llega a la alcaldía?

R. Rita Barberá tiene que asumir su responsabilidad en la gestión de Feria Valencia, que ha adquirido una deriva lamentable. Es inadmisible que pretenda eludir su responsabilidad en todos los casos en los que el consistorio se ve afectado: EMARSA, Noos, Fórmula 1, etc… Valencia está perdiendo oportunidades por culpa de la mala gestión y la corrupción. Nosotros queremos dar un impulso al turismo cultural y de ferias y congresos en la ciudad ofreciendo a nuestros visitantes servicios de calidad que les invite a volver y hablar bien de nuestra ciudad. Valencia tiene que volver a ser una ciudad referente en la organización de ferias y congresos y no sólo recibir turismo low cost.

En el puerto de Valencia está sufriendo un cambio con nuevos proyectos como un futuro casino, un centro de startups para emprendedores ¿qué modelo de crecimiento económico cree necesario para la ciudad?

Valencia necesita crear empleo de calidad, sostenible y de futuro. El futuro de las economías potentes pasa por la investigación, las nuevas tecnologías, la innovación, la transición energética y ahí es donde queremos poner el acento y facilitar la instalación de talento en nuestra ciudad.

P. Valencia es una de las ciudades españolas con un mayor número de desahucios, frente a esta injusticia social ¿qué propuesta aporta su candidatura?

R. El ayuntamiento dispone de pisos que hoy se encuentran cerrados o tapiados. Los bancos también disponen de multitud de viviendas cerradas fruto de los desahucios. Nosotros pensamos que con una mejor gestión y voluntad por parte del Ayuntamiento se puede llegar a acuerdos para ofrecer viviendas sociales a las familias que se vean en riesgo de desahucio.

P. Ayer visitamos la Casa de la Caridad de Valencia y nos aportaron datos sobre la situación actual de la sociedad valenciana ¿qué medidas plantea frente a la exclusión social y la ayuda a los más necesitados?

R. La Casa de la Caridad realiza una labor encomiable, pero no puede ser que sea la única institución que se haga cargo de los más desfavorecidos mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado. Nosotros proponemos un Plan de Acción contra la pobreza: el curso que viene todos los niños y niñas de Valencia que lo necesiten empezarán el curso con libros, material escolar y plaza de comedor asegurada.

P. Los barrios de la ciudad de Valencia como Cabañal, Belluters y otros sufren un alto nivel de abandono ¿tiene pensado un plan de reorganización y desarrollo de estas zonas?

R. Tenemos previsto un Plan de Rehabilitación que vuelva a dar empleo a albañiles, carpinteros, cristaleros, pintores y que ponga en valor el enorme patrimonio que tenemos en Valencia en sus cascos históricos, como Ciutat Vella, Benimaclet, Cabanyal. Además, queremos hacer las viviendas mas eficientes desde el punto de vista energético, para hacerlas más sostenibles y eficaces. También queremos que la ciudad crezca en su espacio consolidado: entre los pisos vacíos y los solares, en Valencia hay sitio para crecer de sobra sin necesidad de construir en la huerta.

P. Vivimos en una de las ciudades con mayor índice de centros comerciales por habitante, ¿qué medidas plantea para apoyar el pequeño comercio de la ciudad?

R. Hay que buscar el equilibrio entre los distintos tipos de comercio escuchando al sector y también a los consumidores. La derecha económica y política quiere imponer un supuesto mercado libre y desregulado que ataca directamente al pequeño y mediano comercio tradicional. Por eso, nuestro proyecto apuesta por la protección del pequeño y mediano comercio tradicional y urbano porque forma parte de lo que somos, de nuestra cultura y además tiene el valor añadido de ser también oferta turística. Además pensamos que medidas como los horarios de apertura comercial deben ser tomadas contando con la participación de todos los agentes implicados, y no de manera unilateral y a golpe de decreto. Proponemos regular de nuevo los horarios comerciales y aplicaremos una moratoria en la concesión de licencias para nuevos grandes centros comerciales. También proponemos modificar algunas tasas fiscales municipales para favorecer la transmisión de negocios de padres a hijos y poner en funcionamiento el Observatorio del Comercio

P. En algunas ciudades europeas el desarrollo propio de la ciudad se consulta a los ciudadanos ¿lleva en su programa medidas de participación ciudadana?

R. Por supuesto: queremos que Valencia sea una ciudad con más participación ciudadana. Cuando se da la posibilidad a las personas de participar, lo hacen, y en eso las nuevas tecnologías son una herramienta fundamental, como hemos podido comprobar durante esta campaña electoral en la que centenares de ciudadanos nos han dirigido sus preguntas, quejas y sugerencias a través del whatsapp de campaña que hemos puesto a disposición de todo el mundo.

Pensamos además que la ciudadanía tiene derecho a decidir sobre qué inversiones o equipamientos son más necesarios para su barrio. Es decir, decidir a qué se va a destinar parte de los presupuestos.

P. AVE(Asociación Valenciana de Empresarios) ve factible un pacto Ciudadanos PP y/o Ciudadanos PSOE ¿qué opinión tiene al respecto?¿Pactaría con Ciudadanos en caso necesario?

R. Después de 24 años de régimen, el tiempo que viene para Valencia va a ser un tiempo sin duda de diálogos y de consensos, algo que es normal en toda Europa. Estamos abiertos al diálogo y al consenso con todos con una única condición: tolerancia cero con la corrupción. Y por supuesto, nunca pactaremos con el PP.

Gracias por su tiempo Sr. Calabuig.

Otras entrevistas:

Entrevista a Cristina Cifuentes, candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular

Entrevista a Albert Rivera, Presidente de Ciudadanos

“Lo de las tarjetas de Caja Madrid resulta obsceno”

Entrevista en la Revista Tiempo, por Cristina de la Hoz (10 de octubre de 2014).

Cristina Cifuentes. Delegada del Gobierno en Madrid. Se felicita de que podemos haya contribuido a disminuir la conflictividad social, aunque eso no le ha quitado tanto el sueño como la investigación que ha culminado con la detención del pederasta de Madrid. No quiere especular sobre las quinielas que la sitúan en la candidatura a la alcaldía de la capital o a la presidencia de la comunidad.

“Lo de las tarjetas de Caja Madrid resulta obsceno”

ccifuentes_tiempo_ Paco Llata¿Llamar a Ada Colau filoetarra no ataca a su dignidad?
En ningún caso he dicho que la señora Colau sea de ETA ni que tenga nada que ver con ETA. Me refería a que había personas en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que habían tenido y tenían relaciones con determinado entorno del mundo etarra, como Doris Benegas, abogada de la PAH en Valladolid, o Stop Desahucios Vizcaya. Con su demanda deduzco que busca publicidad y una indemnización. Alega que, como consecuencia de lo que supuestamente dije, ha sufrido insultos y amenazas. Me gustaría que diera un paseíto por mi cuenta de Twitter para ver las amenazas de muerte directas que he estado recibiendo a lo largo de estos dos últimos años y que cada vez que ella cuelga un tuit con mi nombre, yo vuelvo a recibir.

Le ha tocado lidiar con el 15-M, Rodea el Congreso, las marchas de la dignidad… ¿Cree de verdad que son movimientos desestabilizadores o hay que sacar lecciones de ellos?
No se puede generalizar. El 15-M tiene poco que ver con movimientos que sí son desestabilizadores como Izquierda Castellana, las Coordinadoras Antifascista o Yesca. En las más de 10.000 manifestaciones que ha habido en los dos años y nueve meses que llevo en el cargo hay que diferenciar el derecho legítimo y constitucionalmente protegido que tiene cualquier ciudadano a salir a la calle a protestar de las manifestaciones que tenían intención de provocar violencia, altercados y desestabilizar. Ahora ya no hay 15-M, está Podemos. El hecho de que participe en el sistema ha contribuido en gran medida a que disminuya la conflictividad. En ese sentido, ha sido positivo que, y esto lo digo irónicamente, se hayan convertido en casta. Ahora todos somos casta.

La conflictividad en las calles se traslada ahora a Barcelona. ¿Ha faltado pedagogía en Cataluña?
Hay un buen número de catalanes que, incluso estando en contra de la independencia, respaldan la consulta. Creo que ha faltado explicar por qué se está en contra del 9-N, ha faltado explicar bien por qué es ilegal y no se debe llevar a cabo. La pedagogía nunca sobra.

¿Qué tal duerme desde la detención del pederasta de Ciudad Lineal?
Muchísimo mejor. Es la única cosa desde que soy delegada del Gobierno que de verdad me ha quitado el sueño. He pasado noches en vela, porque entiendo la preocupación de los padres y porque un depredador sexual suelto, activo y agresivo es una de las peores cosas que puede haber.

¿Es posible que haya cometido más delitos de los que se le imputan?
Sin duda, porque en este tipo de agresiones hay niñas que no se atreven a decírselo ni a sus padres y también porque hay familias que prefieren no denunciarlo. La Policía no descarta que este delincuente haya podido cometer algún otro delito.

¿Tiene recorrido la denuncia que ha presentado contra Interior y contra la Delegación del Gobierno por relegación de secretos?
El abogado ha llegado a acusar al ministro de crear alarma social con una rueda de prensa que fue impecable. Los datos que dio estaban hablado con la propia jueza con el objetivo de tranquilizar a la población. No se aportó ningún dato que no se pudiera dar. Espero que se le castigue con todo el peso de la ley.

Que en todo no excedería de veinte años de prisión. ¿Se deben repensar las penas para este tipo de delincuentes no reinsertables?
Ni se reinsertan, ni se quieren reinsertar y, de hecho, la gran mayoría reincide. En el nuevo Código Penal en tramitación parlamentaria se contemplan iniciativas como la prisión permanente revisable para pederastas en el caso de que haya un resultado de muerte. También la posibilidad de que cuando salgan del sistema penitenciario se les pueda hacer un seguimiento médico y de otro tipo. Soy partidaria de alargar las penas a los delincuentes sexuales contra los menores. No creo que nadie cumpla ante la sociedad y ante su víctima con una pena de seis años.

El anuncio de la detención permitió que la dimisión de Alberto Ruiz-Gallardón fuera portada solo de un día.
He oído que se hizo para encubrir la dimisión del ministro y he de decir que es rotundamente falso. Sabíamos que la detención podía producirse en cualquier momento, pero eso lo determinan exclusivamente el equipo de investigación, la jueza y la Fiscalía.

¿Comparte la opinión de que se administró mal la retirada de la reforma de la ley del aborto hasta el punto que la única salida de Gallardón era la dimisión?
No se si era su única salida. Cuando se gobierna hay un plus de responsabilidad. A veces se toman decisiones impopulares, con costes electorales, pero hay que gobernar pensando en la mayoría. En un tema tan sensible, que afecta a cuestiones no solo políticas o jurídicas sino también a las convicciones personales, el Gobierno tiene la obligación de buscar el más amplio consenso social posible.

¿Cuántas veces le han preguntado si va a ser usted candidata a la alcaldía de Madrid o a la presidencia de la comunidad?
Es una pregunta recurrente y lo malo es que la respuesta también lo es, pero debo ser muy convincente. Esta cuestión se abrió demasiado pronto. Llevamos más de un año hablando de esto. Creo que a los ciudadanos no les importa este debate endogámico, sino que les resolvamos los problemas, trabajemos y gestionemos. Y por encima de los candidatos, lo importante es el proyecto.

Ignacio González ha apostado por hacer tándem con Esperanza Aguirre. ¿Es la que más tirón tiene para el Ayuntamiento de Madrid?
Sin duda alguna. Creo que es uno de los principales activos que tiene el PP en Madrid y le avala toda su trayectoria, pero la elección de los candidatos la debe realizar, al margen de las preferencias personales, el comité electora.

¿Podemos atribuir las palabras de Gonzáles a una mala relación entre ustedes por sus choques institucionales?
En absoluto. Los choques institucionales son inevitables aunque estemos en el mismo partido. Si González hubiera dicho cosas diferentes hubiera sido verdaderamente sorprendente. Ha sido vicepresidente de Esperanza Aguirre, su delfín, su mano derecha y sigue siéndolo. Y en el Partido Popular, igual. Ella es la presidente y él su secretario general. Ese tándem es evidente, lleva años funcionando al menos los últimos diez años.

¿Y es posible un tándem González-Cifuentes o Aguirre-Cifuentes?
No voy a especular sobre candidaturas. Lo tendrá que decidir el comité electoral. Espero que se elija a las personas que no solo defiendan nuestro proyecto político, sino que tengan una mayor valoración del ciudadano. Sería absurdo que el PP presentara un candidato o candidata sin posibilidades de ganar. Yo no estoy en ninguna carrera, no quiero que nadie me vea como rival. Me dedico exclusivamente a mi trabajo y sería deseable que todo el mundo se centrara en sus responsabilidades dejando cualquier otro debate al margen.

Hasta los sondeos más optimistas dicen que es imposible que el PP revalide sus mayorías absolutas en Madrid.
No he visto esas famosas encuestas de las que todo el mundo habla, que, en todo caso, tienen un valor relativo. Al final los únicos sondeos que valen las elecciones y sabemos, por las europeas que hay un grado de desafección muy importante en buena parte de nuestro electorado. Ese debe ser el objetivo: recuperar la confianza de los ciudadanos que votaron al PP en las locales y autonómicas de 2011, que por las razones que sean, han perdido su confianza en el PP.

¿Por corrupción también?
Ha influido todo. En un contexto de crisis económico y de paro la corrupción política contribuye a deteriorar la relación entre los políticos y nuestros representados, y que nos ven como parte del problema y no de la solución.

Y lo último ha sido las tarjetas black de Bankia.
Me parece indignante porque estamos hablando de una caja rescatada con dinero público. Resulta obsceno que personas con sueldos astronómicos recibieran de forma opaca una media de 5.000 euros al mes, cantidad que yo no gano.

¿Deben salir del PP los miembros de su partido que han usado esas tarjetas?
Para empezar deberían devolver el dinero. Alguno ya lo ha hecho, como Rodrigo Rato. Pero este tipo de comportamiento no debería ser aceptado en los partidos. Habrá que ver qué personas y en qué medida se han aprovechado de esa situación porque, de entrada, puede haber delito fiscal. Si se demuestra que eso ha ocurrido, que esas personas han recibido esos ingresos de manera opaca, el partido debería pronunciarse.

DE LA DELEGACIÓN AL ESTRELLATO POLÍTICO
Hay un antes y un después en la vida de Cristina Cifuentes (Madrid, 1964) desde que un accidente en Madrid el año pasado estuvo a punto de costarle la vida. De aquel hecho aún le quedan algunas huellas físicas, como la marca de traqueotomía a la que tuvo que someterse, pero también internas. Por eso, cuando dice algo tan poco creíble en un político como que no tiene ambiciones, explica que se limita a trabajar y a disfrutar de lo que hace día a día porque no tienen mucho sentidos lo cálculos a largo plazo. Sin embargo, es una de las figuras emergentes del PP de Madrid en un momento en que se habla de revelos. Lamenta que cada vez que le preguntan al respecto “siempre te sacan las vueltas, te colocan en disparadero”. Nunca un delegada del Gobierno ha sido tan conocido, en buena medida porque le ha tocado un mandato conflictivo. “Me he tenido que acostumbrar” a todo tipo de demandas y de querellas, “y yo no soy aforada”, puntualiza. Quién sabe, quizá algún día lo sea.

Entrevista en Republica.com

01/04/2014 – Entrevista realizada por Raimundo Castro, publicada en Republica.com.

Entrevista Republica.comSe nota que Cristina Cifuentes es licenciada en Derecho por lo mucho que acude a las leyes para ajustar su gestión y distanciarse de algunas propuestas desproporcionadas que platean sus propios compañeros del PP. Esa titulación marca su actuación hasta el punto de afirmar que “el derecho de manifestación, junto al de libertad de expresión, diferencia una democracia de una dictadura” y por eso no hay que ponerle cortapisas. No obstate, le preocupa la violencia mostrada por los grupos radicales el 22-M porque “supone una forma de guerrilla urbana nueva en Madrid”. Con estas premisas, Cifuentes se dispone a mantener una reunión con la alcaldesa, Ana Botella, probablemente este miércoles, para hablar de su propuesta de cerrar el centro de Madrid a las manifestaciones. Una propuesta que la delegada no ve viable salvo que se acometan las oportunas reformas legislativas.

– ¿Teme que se produzca una oleada de violencia desestabilizadora de la democracia y que su epicentro sea Madrid?

– En 2012 y 2013 las manifestaciones celebradas en Madrid en las que se produjeron alteraciones de orden público que obligaron a la Policía a utilizar material antidisturbios fueron solo ocho, frente a 7.773 concentraciones en total. En lo que va de 2014, han tenido lugar más de 700 manifestaciones, con incidentes relevantes en dos de ellas, especialmente la que tuvo lugar el 22 de marzo. Desde el punto de vista cuantitativo, por el momento se trata de un número de incidentes limitado, pero desde una perspectiva cualitativa, sí se aprecia, en lo que se refiere al 22M, un fuerte incremento de la violencia por parte de los radicales, que contribuye a desestabilizar el Estado de Derecho. La Policía, desde luego, actuará con firmeza, y siempre en el marco de la ley, para evitar que esos incidentes se conviertan en la oleada a la que usted hace referencia.

– ¿Piensa que algún sector radical “busca un muerto”, como suele decirse, para crispar la situación y desgastar al Gobierno?

– Es difícil saber en concreto cuáles son sus últimas intenciones, pero lo que sí es cierto que en los incidentes del 22 de marzo los radicales actuaron con inusitada violencia contra la Policía y podrían haber causado mucho más que lesiones a los agentes. De hecho, la Policía ha acusado a uno de los detenidos de homicidio en grado de tentativa, aunque el Juez ha rebajado esta imputación a un delito de lesiones. Espero que a la vista de los informes forenses, se apoye la acusación inicial de la Policía, porque según hemos podido ver todos, está plenamente fundamentada.

– ¿Se ha trasladado a Madrid los la famosa “kale borroka” vasca?, ¿los métodos y los encapuchados de Madrid tienen algo que ver con los agitadores de Euskadi?

-C.C.: La mayoría de los grupos radicales mantienen contactos entre sí, se retroalimentan y se intercambian estrategias. Las escenas que, desgraciadamente, hemos podido contemplar en Madrid en los últimos días se asemejan mucho a las que hemos visto reiteradamente en el País Vasco bajo el nombre de kale borroka, aunque creo que lo vivido aquí ha sido en algunos aspectos aún más violento, porque se ha sumado el vandalismo contra la ciudad y la extrema violencia contra la Policía. Se trata, sin duda, de una forma de guerrilla urbana que, por su intensidad y especiales características, es nueva en Madrid.

– ¿Qué solución constitucional permitiría regular el derecho de manifestación para evitar la violencia?

– El marco jurídico en lo que se refiere a la violencia está perfectamente delimitado por el artículo 21 de la Constitución, donde se reconoce, literalmente, el derecho de reunión pacífica y sin armas. El criterio de pacifismo como consustancial al derecho de reunión, es transversal en las constituciones de todos los países democráticos. Si en una manifestación hay violencia, ya no nos encontramos ante un ejercicio legítimo del derecho de reunión, sino ante otra cosa, como es un ilícito tipificado en el Código Penal. De lo que se trata, entonces, es de que los jueces apliquen la normativa penal como herramienta eficaz en defensa del Estado de Derecho.

– ¿Por qué no hay un protocolo de colaboración entre la delegación del Gobierno y los servicios de orden de los organizadores de las manifestaciones?

– En todas las manifestaciones de cierta entidad que son comunicadas a la Delegación del Gobierno se realizan reuniones de coordinación con carácter previo a las que, según los casos, asisten representantes de la propia Delegación, Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, servicios de emergencia y organizaciones convocantes para analizar los distintos aspectos relacionados con la concentración y tratar de evitar conflictos.

– En ocasiones, las FSE han aislado a los violentos tras las grandes manifestaciones y han actuado contra ellos sin afectar al conjunto de los manifestantes. ¿Por qué no puede hacerse sistemáticamente?

– Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen sus protocolos de actuación cuando se producen disturbios y se aplican sistemáticamente, pero en función de las circunstancias de cada caso. Usted habla de aislar a los violentos “tras las manifestaciones”, pero, por ejemplo, en la que tuvo lugar el 22 de marzo, los incidentes empezaron antes de que la manifestación terminara. El horario comunicado discurría entre las cinco de la tarde y las nueve de la noche, y las agresiones a la Policía empezaron poco después de las ocho y cuarto, cuando todos los manifestantes pacíficos estaban presentes. Esta circunstancia condiciona sensiblemente la actuación policial porque no es lo mismo intervenir contra los violentos cuando están solos, que cuando se mezclan con asistentes que participan pacíficamente en la manifestación, donde hay personas de todas las edades.

– ¿Para qué sirven las multas y sanciones?

– Las multas son el resultado de la aplicación de las leyes actualmente vigentes, concretamente la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, de Protección de la Seguridad Ciudadana, y la Ley 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión. En ellas se tipifican una serie de conductas, en el caso de que haya una vulneración de la normativa y se fijan las sanciones que corresponden en cada caso. Mi obligación como delegada del Gobierno es cumplir y hacer cumplir las leyes.

– En amplios sectores sociales se ha extendido la idea de que muchas actuaciones policiales han sido desproporcionadas y que, en esos casos, no se toman medidas sancionadoras. ¿Hay algo de eso?

– En absoluto. Tenemos una Policía democrática y profesional, que es la principal garante de nuestros derechos fundamentales y de nuestra seguridad. Su funcionamiento en materia de orden público se basa en los criterios de proporcionalidad, congruencia y oportunidad. Este es, precisamente, uno de los factores que han contribuido a que, con casi 8.000 manifestaciones en dos años, las intervenciones policiales hayan sido mínimas. Cuando existe alguna duda al respecto, se abre una investigación, como ocurrió en el caso de los incidentes de la estación de Atocha. Si no ha habido medidas sancionadoras ha sido porque los responsables de la Dirección General de la Policía no han encontrado motivos para ello.

– Por el contrario, otros sectores sociales piden que las leyes y la policía sean más duras. ¿Qué considera usted?

– La Policía no puede dejarse llevar por los planteamientos de unos o de otros. Tiene que trabajar, como lo está haciendo, con criterios estrictamente profesionales, y siempre de acuerdo con la legislación vigente en cada momento. En cuanto a la normativa, el Anteproyecto de la nueva Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana contempla medidas para dar respuesta a las nuevas conductas antisociales y violentas.

– ¿Por qué las marchas o manifestaciones son pacíficas fuera de Madrid y estallan en la capital?

– Incidentes ha habido en manifestaciones localizadas en ciudades distintas a Madrid. Hace sólo unos días, el 30 de marzo concretamente, se produjeron en Barcelona. En Madrid, como ya he dicho anteriormente, la gran mayoría de las manifestaciones son pacíficas, y el escaso número de altercados, por violentos que hayan podido ser, no pueden empañar lo que constituye la tónica de casi todas las concentraciones.

– ¿Qué opina de las propuestas de control de manifestaciones que ha hecho Ana Botella?

– Creo que todas las administraciones públicas con responsabilidad en la Comunidad de Madrid coincidimos en la necesidad de compatibilizar el derecho de reunión con el resto de los derechos de los ciudadanos. Como recordará, hace ya casi dos años planteé en solitario la necesidad de modular el ejercicio de este derecho, algo que en ese momento nadie parece que considerara necesario. La cuestión de fondo es que, como ya he dicho, el artículo 21 de la Constitución reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas, y señala que su ejercicio no necesita autorización previa. Basta con una comunicación en tiempo y forma, y sólo puede prohibirse este derecho cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes. Estos mismos criterios constan en la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión, e inspiran su articulado.

–  ¿Hay que acotar el derecho de manifestción?

– El derecho de manifestación es probablemente, junto con el derecho a la libertad de expresión, el elemento esencial que diferencia una dictadura de una democracia. Precisamente por ello, con el fin de garantizar este derecho fundamental e impedir la arbitrariedad de los poderes públicos, en un sistema democrático como el nuestro apenas se establecen cortapisas en su ejercicio. La Delegación del Gobierno en Madrid analiza con detalle cada comunicación de manifestaciones, y trata de hacer compatibles los derechos de todos, pero lo cierto es que la mayor parte de las resoluciones en las que hemos modificado itinerarios, han sido rechazadas por los tribunales, imponiéndonos además el pago de las costas. La Jurisprudencia en este sentido está muy consolidada y es extremadamente garantista para preservar el derecho fundamental de reunión. No obstante, y aún teniendo en cuenta este marco jurídico, ya he manifestado a la Alcaldesa de Madrid mi predisposición a mantener una reunión cuanto antes, a fin de recibir sus propuestas concretas en este sentido para trasladarlas a los ministerios competentes.

¿Hay celos en el PP, como se afirma, por parte de quienes temen que se convierta en candidata a la presidencia autonómica o para alcaldesa?

– He dicho de forma reiterada que yo no estoy en ninguna carrera para ser candidata a nada, por lo que no hay motivos para que nadie tenga celos. Disfruto con mi trabajo al frente de la Delegación del Gobierno, y este trabajo es suficientemente intenso como para que no me plantee absolutamente ninguna otra cosa. Además, a raíz de mi accidente, prefiero no hacer planes a largo plazo.

– ¿Cómo valora la actitud de la oposición en las polémicas surgidas, sobre todo las de PSOE e IU? ¿Y la de los sindicatos (UGT, CCOO y los anarquistas de CGT y CNT?

– Prefiero no entrar a valorar la actitud de uno u otro partido u organización sindical en concreto. Sí tengo que decir, no obstante, que la condena de la violencia por parte de todos, desde los organizadores a la totalidad de partidos políticos y sindicatos, debe ser siempre inmediata y contundente. La tibieza, las condenas a medias, el sí pero… son posicionamientos ambiguos que acaban instrumentalizando los radicales. Y todos los demócratas debemos tener muy claro que ante la violencia, ante las conductas antisociales, ante los radicalismos extremos, no caben las equidistancias.

–  En el mundo de la izquierda algunos la llaman “la delegada de la porra”…

– Como le he dicho antes, las intervenciones policiales con utilización de material antidisturbios han sido mínimas por lo que creo que esa denominación tiene muy poco fundamento.

Enlace a la entrevista en Republica.com

Entrevista para Libertad Digital

29/03/2014 -Entrevista en Libertad Digital

Cristina Cifuentes - Libertad Digital (David Alonso Rincón)Sobre la mesa baja contigua al despacho de la Delegada del Gobierno en Madrid hay dispuestas en una bandeja una docena de piedras que el entrevistador, entre ajeno y acomplejado ante las corrientes decorativas modernas y sin duda impresionado por el boato del palacete de la calle Miguel Ángel, confunde con un ornamento. Enseguida Cristina Cifuentes nos hará notar que son alguno de los adoquines utilizados por los delincuentes del 22-M, arrancados del boulevard de Recoletos, iguales a los que hirieron a un agente antidisturbios. Mientras nos ofrece café y muestra con orgullo los cuadros de Tintín dibujados por su marido entramos en materia sobre la polémica del momento, aunque también repasaremos las opiniones y la trayectoria de quien, a decir de los mentideros, tiene mucho futuro político…

Es indudable que la crisis del 22-M ha provocado un enfrentamiento entre dirigentes del PP, particularmente el que usted ha protagonizado con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Me dirá que no hay nada en clave de lucha política detrás de ello, pero entenderá que muchos lectores puedan pensar lo contrario.

Yo no estoy en ninguna otra cosa que no sea, exclusivamente, la gestión del día a día e intentar solucionar los problemas de los madrileños. No estoy en ninguna carrera y si alguien quiere utilizar cualquier situación puntual para establecer intereses electoralistas desde luego no seré yo quien participe de ese juego.

¿Ha hablado en las últimas horas con Ana Botella?

No, no me ha llamado por teléfono.

¿Y con el consejero de presidencia de la Comunidad de Madrid [CAM] Salvador Victoria?

Tampoco me ha llamado por teléfono. Con el que sí que hablo con frecuencia es con Ignacio González, el presidente de la Comunidad.

Lo que usted ha dicho sobre la alcaldesa, tras su propuesta de limitar las zonas de manifestación en la capital, es muy duro en términos políticos, la deja como una indocumentada.

En absoluto he dicho eso, para nada. Lo desmiento completa y radicalmente. Además es que no creo que lo sea, para empezar. Lo único que he dicho, a lo que me he referido es a la propuesta que ella… parece que tiene, y digo parece porque yo no la he recibido todavía. Estamos hablando de cosas que han aparecido en los medios. Yo no la conozco pero por lo que he leído parece una propuesta que afectaría no sólo a Madrid sino a otras grandes capitales que pueden tener una problemática similar, porque pueden tener una alta afluencia de turismo; que tienen también un patrimonio histórico que proteger… por lo tanto, esto supondría la modificación de leyes orgánicas y no quedaría en el ámbito de la CAM y de la Delegación del Gobierno, sino que habría que contar con el Ministerio de Justicia, al de Hacienda, al de Educación e incluso con la Federación Española de Municipios y Provincias. Me gusta alguna de las cosas que ha dicho Ana Botella pero insisto en que lo primero es verlas negro sobre blanco y luego trasladarlas a la instancia que corresponda. No quiero que quede ni sombra de duda de que yo jamás haya dicho o piense eso de la alcaldesa, todo lo contrario.

Salvador Victoria ha dicho que usted ha cambiado en ocasiones itinerarios de manifestaciones, en concreto se refiere a una contra la Reforma Laboral que se convocó en Neptuno, junto al Congreso, y terminó celebrándose en la Puerta del Sol, donde está la sede del Gobierno regional.

No se cambió por decisión mía, sino en aplicación de la legislación y de las sentencias judiciales. Era una manifestación que se planteaba en el entorno del Congreso en un día de pleno y hay una serie de sentencias que prohíben la celebración de manifestaciones en esas circunstancias y por lo tanto en esa ocasión fue una de las pocas que se trasladó al lugar más cercano al que habían pedido los organizadores. Es un caso muy particular, esto no es algo que pueda hacer yo arbitrariamente ni de manera habitual. El derecho de manifestación está protegido en el artículo 21 de la Constitución. Aprovecho esta entrevista para dejarle claro a sus lectores que, en contra de lo que se está diciendo, incluso por responsables políticos, las delegaciones del Gobierno no autorizamos manifestaciones, porque no están sometidas a autorización previa. No tengo capacidad legal para ello. Únicamente, y acogiéndome a ese artículo 21, puedo prohibirla cuando existan “razones fundadas de alteración del orden público con peligro para bienes o personas”. Y eso siempre a criterio de los tribunales, que son los que deciden en última instancia. Quiero que quede claro: yo no autorizo las manifestaciones, simplemente tomo conocimiento de las mismas y no puedo cambiar su recorrido a mi antojo, por mucho que el consejero de presidencia diga lo contrario.

¿La presencia de observadores de la OSCE influyó en el dispositivo del 22-M? Hace unas horas se lo han preguntado en una entrevista radiofónica al director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y se ha apresurado a decir que el dispositivo lo establece la Delegación del Gobierno.

Que yo sepa no. Las órdenes e instrucciones que yo di como delegada del Gobierno son las mismas que he dado siempre: que se utilizaran todos los medios antidisturbios, que son legales, para repeler cualquier agresión, y lo que siempre se le dice a los policías aunque ellos lo saben de sobra: que deben actuar bajo los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad. No hubo unas órdenes distintas por mi parte con respecto a ninguna movilización, y le recuerdo que en los últimos años he vivido ocho mil. Ahora bien, yo no dirijo el dispositivo, no estoy a pie de manifestación tomando decisiones sobre si un grupo de UIP [antidisturbios] debe ir en una dirección o en otra. Tampoco decido si hay un nombramiento o si hay un cese, eso no depende de mí, eso es competencia de la dirección general de la Policía. No me voy a enzarzar con nadie porque no quiero perder el tiempo, pero las responsabilidades quedarán establecidas en la investigación que ha abierto el Ministerio del Interior. Espero que sepamos cuanto antes sus resultados porque si hay errores hay que corregirlos.

La víspera del 22-M usted minimizó en una entrevista en esRadio las llamadas marchas de la dignidad. En concreto dijo que en la que partía de Toledo había sólo diez personas. No sé si se arrepiente.

Dije eso y dije más cosas. Era muy difícil prever la asistencia porque no dependía solamente de la gente que venía de fuera de Madrid, es verdad que en alguna eran menos de sesenta personas. Pero también dije, y lo mantengo, que la afluencia final iba a depender de quienes se trasladaban en tren y en autobús y, obviamente, de las personas residentes en Madrid. Me mantengo en todo lo que dije el viernes porque en ese momento era imposible la previsión, como en cualquier manifestación porque eso depende de la voluntad de los ciudadanos de acudir. Sí pensábamos que iba a ser una manifestación numerosa, y lo fue, pero una cosa es la manifestación en sí y otra las marchas.

Según diversas informaciones, en los actos violentos del 22-M es clave la participación de Resistencia Galega, que no es un grupo desconocido para las Fuerzas de Seguridad pero con el que ustedes no contaban entre los grupos que podían actuar violentamente.

A mi no me consta que Resistencia Galega haya participado. No quiero decir que no lo haya hecho, supongo que la Policía lo estará investigando. Lo que sí sé, por los informes policiales que recibí, es que había otros grupos muy radicales y violentos y que han participado en las movilizaciones de los últimos tiempos: Izquierda Castellana, las Coordinadoras Antifascistas, Yesca, los bucaneros… La Policía sabía que iban a ir estos grupos, pero la diferencia estriba, bajo mi punto de vista, en dos cosas: en otras ocasiones los radicales intervenían cuando ya se había terminado la manifestación, pero en esta ocasión no esperaron y eso dificulta de manera muy importante la intervención, y la segunda cuestión es que yo nunca había visto tal violencia y de tal intensidad. Eso tiene que llevar a replantearse la actuación policial, los protocolos, porque hasta ahora estaban centradas en un tipo de violencia radical y creo que esto ha superado las previsiones. Iban directamente a por los policías, como han demostrado las imágenes.

Volver a nacer un 20 de agosto

¿Cuándo se enteró de que se había producido una protesta de algunos profesionales porque usted ingresara en un centro público?

Cuando me subieron a planta y pude empezar a leer los periódicos.

Recientemente la número dos del PSOE y candidata a las europeas, Elena Valenciano, también tuvo una crisis de salud e ingresó en un centro privado, algo que también originó protestas.

Lo condeno radicalmente, es intolerable. Creo que cualquier persona tiene perfecto derecho a elegir el tipo de sanidad que quiere recibir. En mi caso fue especialmente injusto porque siempre he sido usuaria de la sanidad pública. Los servicios de emergencia me llevaron a La Paz y menos mal que lo hicieron, porque si no hubiese muerto seguro.

En la cuestión de fondo lo que parece indudable es que la CAM ha dado un paso atrás en la reforma sanitaria con la sustitución del consejero del ramo.

Eso es algo que tiene que explicar el Gobierno de la CAM. Yo entiendo que ellos han hecho ese relevo pensado en el bien de los madrileños.

Está muy de actualidad el caso de la niña de Treviño. ¿Usted cree que hay un problema de descoordinación entre las autonomías, que son las competentes en materia sanitaria?

Es evidente que lo hay desde el momento en que una niña muere y parece que eso no hubiese ocurrido si se la hubiera trasladado al hospital más cercano, que era el del País Vasco. Hay que tomar medidas para que ese tipo de cosas no se repita.

Una política forjada en Madrid

Ya sé que no quiere entrar en especulaciones, pero le pido un análisis de la situación, dada su amplia experiencia como diputada en la Asamblea de Madrid. Hay algunos datos importantes: se habla de encuestas internas del PP que advierten de la posibilidad de perder el poder en la CAM; Ignacio González, con el que acaba de decir que habla frecuentemente, ha alertado de la posibilidad de que PSOE e IU busquen un Tripartito con UPyD y es indudable que hay cuestiones como el revés en la candidatura olímpica que no favorecen precisamente las candidaturas de su formación. Ante ese escenario a nadie se le escapa que mediáticamente, internamente y socialmente se plantean quinielas ante un eventual relevo y su nombre, el de Esperanza Aguirre y como mucho dos o tres más son los que se manejan.

Yo veo todo eso en los medios. Debo decir que no me constan ninguna de esas encuestas de las que usted habla. Yo ni he entrado en ese debate ni voy a entrar porque no estoy en la carrera sucesoria de nadie, no tengo ninguna aspiración. El presidente de la CAM y la alcaldesa de Madrid están gobernando en situaciones muy difíciles y los militantes del PP tenemos que apoyarles.

Sobre lo del tripartito, y centrándonos en UPyD porque el PSOE e IU son fuerzas más arraigadas en Madrid. ¿No es una ironía del destino que un partido que nació para combatir a los nacionalismos periféricos haya terminado arraigando en una región que evidentemente no tiene ese problema?

En los plenos de la Asamblea, como se ve semanlmente, UPyD se alinea con el PSOE e IU.

Lo cierto es que desde que usted empezó a militar en política hasta ahora la CAM ha pegado un viraje político espectacular…

…yo empecé a militar hace tantos años, estábamos en la oposición…

…sí, Madrid era un bastión de la izquierda, algo que tiene raíces históricas obvias. Como digo, el cambio ha sido brutal, ustedes son muy fuertes en zonas de la región donde era impensable que llegasen a ganar como el Corredor del Henares, el sur…

…completamente, el cinturón rojo que se llamaba…

…ahora incluso tienen el ayuntamiento de ciudades del sur muy importantes como Getafe, Leganés o Alcorcón. En eso tienen un gran protagonismo Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre. ¿Cuáles son las claves de ese cambio en la sociología electoral madrileña?

Cada uno vivió una época diferente pero consiguieron hacer de la CAM un lugar donde el ciudadano tenía la impresión de que su Gobierno hacía cosas por ellos, los dos fueron grandes presidentes. Hicieron las mayores infraestructuras públicas que tiene esta comunidad, Gallardón inició el Metrosur y Esperanza Aguirre lo amplió y fue mucho más allá. A ella le debemos la implantación del inglés en la escuela pública, en los Institutos y la puesta en marcha de doce hospitales públicos y más de sesenta centros de salud. Se trata de una estructura verdaderamente necesaria. Hicieron grandes cosas por esta comunidad, especialmente Esperanza Aguirre.

La cara más oscura de estos años es la trama Gürtel, que se asentó en la comunidad aunque luego los imputados fueron destituidos por la dirección regional del PP. ¿Qué falló?

Si yo lo supiera…

…usted habrá tenido trato más o menos frecuente con alguno de los imputados…

…sí, tuve trato con alguno, porque en esa época yo llevaba la secretaría territorial del partido y tenía que tratar con alcaldes y en concreto lo hice con tres que luego fueron imputados. Mire, es muy difícil saber en ese momento que hay una persona, que es compañero de partido, que está participando en una trama corrupta. Yo creo que ese caso y lo de Bárcenas [Luis] ha sido un shock para todos los militantes, el darnos cuenta de que había compañeros que estaban utilizando su cargo para enriquecerse de manera ilícita. Me llena de indignación y supongo que lo que podría haberse hecho, y lo que hay que hacer ahora es extremar los controles. Creo que el Gobierno en ese sentido ha tomado medidas de todo tipo, como el aumento de penas en la reforma del Código Penal para los delitos que tengan que ver con la corrupción política; una mayor fiscalización de las cuentas; la obligación de comparecer de los tesoreros ante el Tribunal de Cuentas periódicamente; la prohibición de las donaciones anónimas…en definitiva, una serie de medidas que unidas a la Ley de Transparencia pueden ayudar a paliar estos casos que, lógicamente, generan una gran desafección en la ciudadanía.

Usted ha estado muy vinculada a cuestiones culturales en la Asamblea de Madrid. Siempre se le ha colgado el sambenito al PP de ser un partido en guerra con el mundo de la cultura, recientemente Alfredo Pérez Rubalcaba volvió a incidir en ese argumento durante una sesión de control en la que pidió a Mariano Rajoy una rebaja del IVA cultural.

Es verdad que existe una creencia instalada de que somos enemigos de la cultura, pero eso es falso. A veces se confunde cultura o intelectualidad con otro tipo de cosas que no tienen que ver tanto, como determinadas cosas que están más relacionadas con el mundo del espectáculo. Ojo, no digo que el mundo del espectáculo no sea cultura, pero me parece que ese concepto engloba más cosas. Yo creo que siempre ha sido una prioridad para el PP la política cultural, que también supone la protección patrimonial, por ejemplo, en fin, muchas cosas como le digo. Yo sí que estoy de acuerdo con la rebaja del IVA cultural como han planteado algunos presidentes autonómicos, entre ellos el de Extremadura [José Antonio Monago] Sería importante porque estimularía la producción cultural en nuestro país.

A lo mejor a los lectores más jóvenes les puede sonar muy lejano, pero hubo un tiempo en el que el PP ejercía la oposición a Felipe González y José María Aznar hizo muchos guiños a lo que se considera “cultura de izquierdas”: elogiaba a Federico García Lorca, se encontraba con Rafael Alberti e incluso, en un terreno más político, reivindicó la figura de Manuel Azaña. Es un poco lo que los franceses llaman el rassemblement que Nicolás Sarkozy puso en práctica contratando a un escritor de discursos que venía de la izquierda o haciendo ministro de Exteriores a un socialista como Bernard Kouchner. Le pregunto si cree que hay que recuperar algo de ese espíritu y, más allá incluso, si España aceptaría un gran pacto de Estado como el que se ha realizado en Alemania entre la CDU y el SPD.

Primero creo que la cultura no se debería politizar, no debería haber una cultura de izquierda u otra de derecha. Ni tampoco se debería hacer política desde el mundo de la cultura, como se ha hecho en algunas ocasiones. A mí, si me gusta un poeta me gusta independientemente de sus opciones políticas, lo mismo le digo de un cineasta. Sería muy triste que uno sólo pudiera leer a literatos con los que coincide ideológicamente o ver películas de directores afines…a mí me encantan muchos cineastas españoles y extranjeros de los que estoy en las antípodas.

En cuanto al otro aspecto que apuntaba yo creo firmemente en los grandes acuerdos sobre cuestiones concretas, no en todo claro porque los partidos representamos opciones distintas. El ciudadano de pie no entiende la refriega permanente en temas como la unidad de España, la lucha contra el terrorismo o la política de inmigración.

Es evidente el descrédito de la clase política actualmente. Entre otras cosas se le achaca falta de formación o falta de vida al margen del partido. Usted es licenciada en Derecho y funcionaria del Cuerpo Superior de la Complutense ¿es una tabla de salvación?

Más que una tabla de salvación yo soy profesional de la universidad y volveré a ella, porque la política debe ser una actividad temporal. Es verdad que es una temporalidad a veces larga por circunstancias de la vida. Yo creo que cualquiera que participe en política debería tener una profesión. Volveré a la universidad, que además es un mundo que me encanta.

Pero mucha gente piensa que alguien que, como hemos comentado, puede tener futuro político; que ocupa un despacho como en el que estamos; que está acostumbrada al boato de lo institucional no volverá a, por ejemplo, negociar las vacaciones con un compañero de departamento.

Cualquiera que me conozca sabe que soy exactamente la misma persona que hace veinte años cuando era ciudadana de a pie. Tengo la cabeza muy asentada y sé que esto es un privilegio temporal. No estar en este despacho tan bonito, porque trabajaría exactamente igual en cualquier otro, sino el ejercer una responsabilidad que es importante, que me gusta, y en la que creo que se presta un servicio importante a los conciudadanos, ese es el privilegio. Para mí no será un problema volver a la universidad. Uno no es más ni menos por ocupar un cargo político, yo no tengo ese problema.

¿Cuántas veces le dicen sus asesores que no se implique tanto en las redes sociales?

Sí, me lo han dicho. Yo creo que es un buen elemento de comunicación con los ciudadanos, en Twitter llevo muchos años, ahora estoy menos básicamente por una cuestión de tiempo, porque trabajo doce horas al día de media. Intento aprovechar algunos ratos libres, pero no es como antes. Creo que es importante la presencia en las redes sociales aunque también tienen un lado negativo, porque mucha gente se esconde en el anonimato para insultar, los famosos troles que existen. Yo me quedo con la parte buena, con la gente interesante que hay y me parece que es una herramienta interesante para los políticos, para que conecten con lo que mucha gente piensa. Fíjese si me gustan que sigo ahí pese a los brutales insultos que recibí cuando tuve el accidente y estos días después del 22-M, que ha sido tremendo lo que he tenido que leer: que me monte en la moto, que por qué no me he muerto…en fin, insultos y amenazas de todo tipo y condición. Pero no me van a echar de las redes esos intolerantes.

Enlace a la entrevista en Libertad Digital

Entrevista en “Espejo Público”

Más vídeos en Antena3

He participado en el programa “Espejo Público” de Antena 3, donde Susanna Griso me ha entrevistado. Allí he explicado que la Guardia Civil y la Policía Nacional son dos cuerpos que trabajan defendiendo los intereses de los ciudadanos españoles y a los inmigrantes. Las noticias de Ceuta y Melilla reflejan una realidad complicada, ya que ambos territorios son las fronteras en el sur de Europa, y no se puede olvidar que estamos viviendo una campaña política y mediática contra el trabajo de los guardias civiles, que son los primeros en solidarizarse con los inmigrantes.

Además, he tenido la oportunidad de contar que tras el accidente que sufrí he recibido innumerables muestras de cariño de ciudadanos anónimos y que la experiencia me ha servido para valorar y recordar que es lo que en la vida importa. Actualmente, tengo el privilegio de ser delegada del Gobierno en Madrid, y, a pesar de la gran carga de trabajo que supone, disfruto cada día de mi trabajo que muchas veces supone una exposición mediática contante porque quienes estamos en política tenemos que salir a dar explicaciones a los ciudadanos.

Os dejo un enlace con el programa completo. La entrevista comienza en el 19’29”.