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Atur, reactivació econòmica i economia submergida

S’han fet publiques les dades sobre l’atur del mes de febrer. Que continuï baixant la xifra de l’atur registrat no em sorprèn. Entre d’altres coses no es pot ignorar que hi ha aturats que es deixen d’inscriure perquè marxen fora en busca de feina a altres països. El que sí crec important és que s’hagi […]

Atur, reactivació econòmica i economia submergida

S’han fet publiques les dades sobre l’atur del mes de febrer. Que continuï baixant la xifra de l’atur registrat no em sorprèn. Entre d’altres coses no es pot ignorar que hi ha aturats que es deixen d’inscriure perquè marxen fora a la recerca de feina a altres països. El que sí que crec important és […]

Imposición de brotes verdes

 

Siguen una y otra vez desde el Gobierno empeñados en hacernos ver unos brotes verdes que los ciudadanos no percibimos por ningún lado. Siguen afanados en mostrarnos una recuperación económica que, salvo ellos, nadie más es capaz de ver. Lo hacen además de forma machacona, tortuosamente continua, como si no fuésemos capaces de interpretar la cruda realidad de nuestra particular economía diaria.

Cualquier ocasión es buena para resaltar el buen hacer de este gobierno que nos ha tocado en suerte. Si en agosto bajó el número de desempleados en 31 personas fue sin duda gracias a las medidas que han adoptado, pero si en septiembre vuelve a subir en 25.572 personas nos venden que esto es un claro síntoma de recuperación, ya que es el mejor dato desde que se inició esta crisis programada, y eso, por supuesto, también es fruto de sus políticas de austeridad. En Cádiz son 4.043 los ciudadanos que durante este mes de septiembre se han visto forzados a incrementar las colas ante las puertas del INEM y yo, por mucho que pregunto, no observo en ellos esa felicidad que nuestro presidente demuestra por este particular.

La presentación de los presupuestos para el próximo 2014 ha sido otro motivo que han encontrado para mostrar su felicidad y jolgorio. “Los presupuestos de la recuperación”, lo han bautizado mientras mostraban su mejor sonrisa. Si lo pensamos fríamente tienen motivo para estar contentos y sentirse recuperados, ya que esos presupuestos incluyen un incremento del gasto para partidos políticos del 27,9%. Tampoco es cuestión de ponernos demasiado quisquillosos y quejarnos porque las partidas destinadas a Sanidad, Educación y Dependencia -las que más directamente nos afectan- bajen un 10%. Especialmente contentos deben estar los pensionistas que percibirán un aumento del 0,25%; el hecho de que el IPC vaya a subir como mínimo un 1%, y que por tanto perderán poder adquisitivo, tampoco debe ser algo a tener en cuenta por ellos. Todo esto sin tener en cuenta que a finales de ese año la deuda pública alcanzará una cifra récord de más de un billón de euros (12 ceros lleva esa cifra) que no se daba desde 1909. Todo un logro, sin duda.

En su obsesión por aparecer como el gurú de la economía mundial, a Rajoy no le tembló el pulso a la hora de hacerse suyo el triunfo de Merkel en Alemania sentenciando que esto confirma el aval de los ciudadanos hacia las políticas (su política) de austeridad. Pero el súmmum de estos dislates lo ha protagonizado sin duda hoy en Fukushima afirmando -a pesar de que la Compañía Eléctrica de Tokio ha informado hoy mismo sobre otro punto de fuga- que el temor sobre la zona es “infundado” y que “confía en que su visita ayude a disiparlo”.

Cuentan las malas lenguas que los diputados del Parlamento de Japón que estuvieron en el Congreso de los Diputados hace tres semanas, y que comprobaron que caía más agua dentro que fuera del Hemiciclo, al escuchar las palabras del nuevo mesías huyeron despavoridos del país. ¿Sera cierto eso?

Nissan, una bona nova

Ahir es van conèixer les dades de l’atur que facilita l’antic INEM, ara batejat com a “Servicio Público de Ocupación”. Se’ns deia que el nombre d’aturats arriba gairebé als cinc milions de persones. Uns dies enrere l’EPA (Enquesta de Població Activa) ens donava una xifra propera als sis milions de persones sense feina. Dono sempre […]

El discurso optimista de Rajoy no convence, no genera credibilidad y ¿qué más?

Desde que llegó a La Moncloa, Rajoy ha tenido un mensaje optimista centrado en la fortaleza de España. Él quería huir de los errores de Zapatero y por eso trata de hablar poco. Cinco meses después, con la prima de riesgo a 540, ha dado un giro. Ha comparecido esta semana; el lunes dio su primera rueda de prensa en solitario en España (Sí, WOW).

Creo que hay un dicho que asegura que la diferencia entre un pesimista y un optimista es que el pesimista es un optimista bien informado. Pero, entre los optimistas hay varias clases. Desde lo que se considera optimismo normal, hasta el optimismo empedernido. Este estado de optimismo sitúa a quien lo posee, directamente fuera de la realidad, en un mundo de ensoñación muy cercano al que se obtiene por sustancias euforizantes y psicotrópicas. Por lo que personalmente creo que los jardines de la Moncloa deben actuar a modo de gigantescos alucinógenos y que afectan gravemente a quienes viven y trabajan allí.

Si esto no es así, no se puede explicar el exagerado e infundado optimismo que expresa Rajoy cuando niega que estemos al borde del abismo. Igual es que no se ha dado cuenta de que no es que estemos en el borde, sino que estamos en caída libre y nuestro paracaídas de seguridad se llama UE y el Banco Central Europeo (Be water my friend). Pero además de negarlo todo, usa el lenguaje esotérico de afirmaciones como “No caminamos por un sendero de rosas, pero no se acerca ningún Apocalipsis” o “Ni nos hemos librado de las amenazas, ni vamos a sucumbir a ellas”. También, “Quiero enviar un mensaje de serenidad, que no significa olvido, descuido ni indiferencia”.

Sí, él afirma la solidez de España y todas esas frases hechas (mal hechas) que requiere el guión del relato para que no cunda el pánico. Pero cuando se confunde deseos con realidad, se exagera el optimismo y se limita a tener un comportamiento pragmático y no realista.

El relato, los discursos grandilocuentes y llenos de arengas para intentar generar optimismo, hoy no valen. La realidad española es tan dramática que hacen falta hechos y gestos que demuestren que el PP y este Gobierno ha merecido el voto de casi once millones de españoles. Hasta ahora, este modo de proceder no irradia convicción alguna. Es más, la torpe gestión del tema de la enésima reconversión del sistema financiero, particularmente lo de Bankia, ha desdibujado la escasa confianza que pudiera quedar en la marca España. Ya no gustamos, ya no vendemos, ya no resultamos convincentes, ya no atraemos, ya no enamoramos. Ya no hay confianza. Y sin confianza ¿qué queda?.

Un optimismo injustificado. Igual es el ambiente de la Moncloa. Por si así fuera, le sugiero un cambio de residencia oficial y una buena dosis de realismo político y social. Visite más las colas del INEM, los supermercados, los comedores sociales de Cáritas. Sea realista, presidente, o lo que es lo mismo, un optimista bien informado.

Campeones de la Championes League del paro

Enhorabuena. Somos los campeones de Europa. La pena es que no estoy hablando de fútbol, sino de paro. Durante el último año en el conjunto de la Eurozona ha habido 1.700.000 desempleados, de los cuales 789.000 son españoles. Es decir, casi la mitad los aporta nuestro país.

 

De nada sirve lamentarse, de nada vale tirarse los trastos a la cabeza sobre si las culpas son de un partido político o de otro. Los parados no son de de nadie. Son un drama social al que todos y cada uno de nosotros tenemos que prestar especial atención.

Un país en el que no hay trabajo, es un país sin futuro. Un país en el que la población activa no tiene esperanzas de encontrar un empleo, es un Estado que tiene pocas posibilidades de salir adelante. Y en esto empezamos a rozar ya cotas preocupantes: según Randstad, cuatro de cada diez personas que tienen trabajo, tienen miedo a perderlo. Y además, los jóvenes ven con menor claridad su futuro que aquellos que ya son “seniors”.

La verdad es que no es de extrañar. Basta con mirar las cifras que ofrece Eurostat esta mañana: El 51% de los menores de 25 está en paro, frente al 22.1% de la zona Euro. Un panorama desalentador para los jóvenes, que cada vez miran con más ganas la salida al exterior como una forma de ganarse la vida.

 

En ocasiones se nos llena la boca dando lecciones sobre cómo ha cambiado o va a cambiar la manera de buscar empleo. Seremos pluriempleados, autónomos, buscaremos las sinergias para ver en qué podemos aportar cada uno. Algo que, sin duda, nos dicen los expertos, ayudará a fomentar el emprendimiento. Todo esto es cierto, pero no parece que sea suficiente.  Y si no, escuchad lo que nos dicen los estudiantes en una tertulia que hemos mantenido este miércoles en Primera Hora.

Ha llegado el momento de parar el balón. Mirar a nuestro alrededor y plantearnos qué queremos hacer con nuestro mercado laboral. No hablo ya de un diálogo social, que permita un acuerdo entre las partes para reformar la Ley. Hablo de algo más profundo: reforma laboral, políticas de empleo y educación. Contando para ello con todos los Partidos, Sindicatos, Estudiantes, Patronal, Universidades, centros de formación profesional, profesores, Institutos…

Puede parecer una ilusión. De hecho, me temo que lo es. Pero no nos queda más remedio que hacerlo con urgencia, de lo contrario, corremos el riesgo –como ya hay quien alerta- de crear una auténtica generación perdida.